Opinión

Llega al Mezcal su Momento

Aunque pareciera un contrasentido, el “éxito” de la industria tequilera en los últimos años no es necesariamente la pauta de desempeño para la emergente industria del Mezcal. Muchas son las razones de historia, de producción, de biología y de propósito que distancian a una de otra; y buena parte del avance que el Mezcal pueda tener en los años por venir, dependerán de cómo lograr desmarcarse de la sombra inevitable que el Tequila ha implicado para “la hermana quedada”.

Un primer punto de inflexión para el Mezcal está dado por la promulgación del decreto de protección del mismo como Denominación de Origen en el año 1994. A partir de ese hecho, se ha logrado escalar en su reconocimiento internacional a través de tratados internacionales que le han dado reconocimiento como producto típico y como Denominación de Origen, pero hay mucho todavía por hacer para lograr su protección en diversas jurisdicciones, unas veces como marca colectiva, otra más como Indicación Geográfica.

El segundo gran precursor del crecimiento de la industria pasa por la conformación de un gran acuerdo nacional sobre las definiciones, estándares, tipos y especificaciones de la industria, que adopta la forma de una nueva y moderna Norma Oficial Mexicana. A pesar de la resistencia de ciertos sectores a auto-regularse a través de la conformación de estándares, es una realidad en el comercio internacional que la observancia de este tipo de parámetros de estabilidad y calidad en los procesos y los productos exportables no es una exigencia superior, sino el punto de partida de cualquier aspiración de crecimiento.

La nueva norma que se ha venido conformando en el sector tiene diversos importantes atributos. Por una parte, reconocer que la variedad que constituye la materia prima no es el agave sino el maguey, lo que implica una visión de rescate con más valor que el simplemente botánico y se inscribe en lo cultural; y junto con ello, establecer como norma que para ser Mezcal hay que ser 100% Mezcal, esto es, evitar las indeseables mezclas. Desde luego que mantener la prohibición de la exportación de producto a granel es uno de los elementos centrales para impedir la prostitución que por muchos años infectó industrias como la del Tequila, y lo más importante, dar cabida a todas las expresiones históricas y culturales del mezcal, comercializadas bajo etiquetas de “artesanales” y “ancestrales”.

A través de estas acciones el Mezcal busca hacer converger su impresionante tradición cultural como producto nacional, con su enorme potencial comercial. Es una cita con la historia a la que no podemos llegar tarde. Por cierto, muchas tequileras empiezan a levantar la mano para entrar a este mercado en expansión, por lo que el reacomodo de fuerzas y jugadores está por empezar.

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