Opinión

Líderes escolares, pieza clave para implementar la reforma educativa

Julieta Guzmán.

Investigadora en Mexicanos Primero.

www.mexicanosprimero.org

Después de la reciente reforma educativa, el artículo 3º Constitucional señala que cada escuela de educación básica debe contar con una organización escolar que garantice el máximo logro de aprendizaje de todas las niñas, niños y jóvenes. Esto implica asegurar la eficiencia y eficacia del servicio que se presta en las escuelas, y para ello es necesario asignar nuevos significados y funciones a los actores encargados de preservar la calidad educativa y fortalecer los procesos de gestión y autonomía escolar. Pero ¿quiénes son estos actores? ¿qué funciones desempeñan? ¿cómo podemos contribuir para que puedan lograr lo deseado en su labor?

Dentro de la escuela, el director es quien tiene la responsabilidad del funcionamiento general de la institución y de cada uno de los aspectos inherentes al servicio que se ofrece en la misma. Y aunque la estrategia de la Subsecretaría de Educación Básica de la SEP para concretar la reforma educativa en la cultura escolar ha puesto el acento en la labor del directivo como líder que promueve la gestión colaborativa, el liderazgo pedagógico y la articulación con la comunidad, podemos decir que todavía las tareas y responsabilidades de los directores están enfocadas principalmente en asuntos administrativos más que en la mejora de los resultados educativos.

Para mejorar los resultados educativos es necesario que los directores dediquen más de su tiempo a conocer orientaciones prácticas de docencia y a observar a sus maestros dar clase, participen en redes profesionales, mentorías o actividades de investigación, incrementen y mejoren las interacciones tanto con los estudiantes como con los padres y madres de familia, e instalen en la cultura escolar la evaluación como una actividad permanente, de carácter formativo y tendiente al mejoramiento de la práctica profesional de los docentes y al avance continuo de la escuela.

Según los resultados de la encuesta TALIS (2013), en México, sólo 6 de cada 10 de los directores indican que observan periódicamente a los docentes de sus escuelas dar clase; sólo un tercio de los encuestados reportan participar en redes profesionales, mentorías o actividades de investigación; los directores de primaria encuestados señalan que sólo emplean 13% de su tiempo a interactuar con los estudiantes y 11% a interactuar con los padres, mientras emplean 42% del su tiempo a tareas administrativas; sólo 19% de los directores de primaria encuestados fueron capacitados en liderazgo antes de asumir su cargo y 53% reportan que la falta de apoyo para su desarrollo profesional impide su efectividad como director.

Formar a los directores antes de que tomen su cargo puede acortar la curva de aprendizaje y traducirse en mejores procesos para los docentes y estudiantes, especialmente si durante esta formación pudieron observar a otros directores y practicar su trabajo antes de empezar a realizarlo. Esto ya no es posible para los más de 131,308 directores en servicio. Pero, a partir de la reforma educativa, es indispensable instalar un sistema que asegure que la asignación de cargos de directores sea por mérito. El reto es grande y mayores las expectativas, pero es necesario expandir las oportunidades de desarrollo profesional para directores que permitan incrementar la cooperación con sus pares de otras escuelas y la formulación de proyectos conjuntos. Es necesario que se ponga en funcionamiento el sistema de apoyo externo, para que se redistribuya la carga administrativa entre este y el equipo directivo de la escuela y el director pueda desarrollarse como un líder pedagógico que fomente una cultura de participación, corresponsabilidad y colaboración en la que se involucre a la comunidad escolar en la toma de decisiones para mejorar la calidad de la educación de las escuelas.

En Mexicanos Primero entendemos el papel fundamental que el director juega como el principal defensor del derecho a aprender desde las escuelas. Por esta razón, hemos desarrollado, junto con el Tecnológico de Monterrey, el Diplomado Internacional de Liderazgo Educativo con Certificación de la Universidad de Cambridge. Éste tiene como objetivo profundizar y fortalecer las prácticas de gestión, liderazgo pedagógico y articulación con la comunidad. Invitamos a directores principiantes de educación básica pública, con no más de dos años en el cargo, a participar, sin costo. (Más información está disponible en: www.mexicanosprimero.org).

Este es un primer ejercicio, desde sociedad civil, que aporta a la necesidad de contar con verdaderos líderes escolares que pueden fomentar y guiar el cambio educativo que tanto nos urge.