Opinión

Líderes del Futuro del IIF (Parte 1)

Hace dos semanas tuve el privilegio de asistir a un evento en Londres para formar parte de la primera generación de “Líderes Globales del Futuro”, grupo que decidió crear el Instituto Internacional de Finanzas (IIF, por sus siglas en inglés), una asociación de bancos a nivel mundial.

El grupo de ejecutivos fueron seleccionados por haber alcanzado un cierto nivel jerárquico en el banco para el que trabajan –entre poco más de 500 instituciones, con sede en 70 países-, antes de cumplir cuarenta años y tener ciertas habilidades que les permitan influir en el destino de sus instituciones financieras, así como en los mercados en los que opera. Pero más que dedicar esta columna para presumir tal distinción, quiero compartir algunos de los temas que discutimos en las reuniones que sostuvo el grupo, a manera de resumen. Las discusiones estuvieron divididas en tres temas: (1) Economía global; (2) Innovación, tecnología y regulación; y (3) Liderazgo.

Sobre la economía global, el enfoque fue Estados Unidos, la Eurozona, China y mercados emergentes. En cuanto a EU, la recuperación económica post-crisis, así como la salida de una política monetaria ultra-laxa continuaron siendo los temas clave, entre los que destacaron las discusiones sobre “la nueva normalidad” de los indicadores de empleo y la tendencia de crecimiento de largo plazo, y cuándo se observarán presiones inflacionarias, particularmente se enfatizó en la relación entre salarios y la inflación.

Por el contrario, sobre la Eurozona las discusiones estuvieron orientadas hacia la instrumentación de una política monetaria mucho más laxa para tratar de evitar la deflación, así como la continua apreciación del euro, aunque todos coincidieron en que tratar de estimular el crecimiento del crédito se ve muy retador. Hacia el mediano plazo, se comentó que si bien hay consenso entre banqueros centrales, analistas y académicos que un banco central con objetivo de inflación (inflation target) y una tasa de referencia como instrumento, le es muy difícil vigilar la estabilidad financiera, no queda claro cuál será el modelo a seguir de los bancos centrales en el futuro, tanto en términos del objetivo u objetivos, como respecto al instrumento o instrumentos que deba utilizar.

Sobre China, el énfasis fue sobre la habilidad del gobierno en instrumentar las políticas adecuadas para llevar a cabo las reformas estructurales, abriendo cada vez más sus mercados, tanto de bienes como de servicios, incluyendo los financieros, con las menores distorsiones posibles, incluyendo los problemas que enfrentan las instituciones financieras no bancarias.

Por otro lado, continúa la alerta entre inversionistas sobre las vulnerabilidades de los mercados emergentes, que se vuelven más evidentes en torno a dos eventos: (a) La restricción monetaria que ocurrirán eventualmente en países desarrollados, particularmente en EU; y (b) Las pruebas de estrés que el ECB llevará a cabo a los bancos europeos y lo mucho que conlleva a este proceso, incluyendo operaciones de capitalización y cierre o venta de negocios o líneas de crédito en países emergentes.

Cabe señalar que, por un lado, México se sigue viendo como el destino favorito de los inversionistas, en donde saben que los efectos positivos de las reformas se verán en el mediano plazo, pero no se entiende bien por qué se ha desacelerado el crecimiento a tasas menores que antes de aprobar las reformas, inclusive se llega a cuestionar si son los costos que se han tenido que pagar por dichas reformas. Por otro lado, queda cada vez más claro que Ecuador, Bolivia, Venezuela y Argentina siguen estando fuera del mapa de inversión global, en donde hay perspectivas positiva para Argentina por las elecciones del 2015, que podrían cambiar radicalmente el estilo de administración del país.

Asimismo, se destacó la estabilidad macroeconómica y el potencial de crecimiento de Colombia, Perú y Chile, que junto con México, además, se encuentran en la Alianza Trans-Pacífico. Por último, se comentó sobre los “5 frágiles”, Brasil, Turquía, Sudáfrica, India e Indonesia, que si bien enfrentan retos importantes, como elevados déficits de cuenta corriente, altos niveles de endeudamiento y necesidad de reformas estructurales profundas que les permitan abrir los cuellos de botella que han limitado su crecimiento, sus altos niveles de reservas internacionales, así como su capacidad de adaptar sus políticas fiscales y monetarias a las cambiantes circunstancias, les ha permitido “defenderse” de los embates en los mercados, propiciados por volatilidad causada por la incertidumbre sobre la reducción de estímulos monetarios en los países desarrollados.

En mi opinión, éstas fueron las discusiones más relevantes sobre el entorno macroeconómico global.

*Director General de Análisis Económico de Grupo Financiero Banorte. Las opiniones que se expresan en el artículo no necesariamente coinciden con las del Grupo Financiero Banorte, por lo que son responsabilidad absoluta del autor.

Twitter: @G_Casillas