Opinión

Libros que invitan
a leer sobre Cortés

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hernán cortés

En el capítulo 8 de la II parte de la inmortal novela de Miguel de Cervantes, capitulo donde “se cuenta lo que le sucedió a Don Quijote yendo a ver a su señora Dulcinea del Toboso”, el caballero de la Triste Figura y su escudero Sancho Panza sostienen en el camino una deliciosa conversación. Platican entre otros tópicos acerca de lo que han sido capaces algunos personajes a lo largo de la historia para ver satisfecho su deseo de alcanzar fama y que su nombre quede vivo en los siglos venideros. Don Quijote menciona al efecto varios casos de la antigüedad. “Y, con ejemplos más modernos – dice-, ¿quién barrenó los navíos y dejó en seco y aislados los valerosos españoles guiados por el cortesísimo Cortés en el Nuevo Mundo?”

Es claro que el autor se refiere a Hernán Cortés, fallecido en 1547 (año por cierto del nacimiento del propio Cervantes), y al episodio de la quema de naves en las costas del Golfo de México, que ordenó para evitar las deserciones de los “valerosos españoles”. El acontecimiento, por lo que se puede apreciar, era ya ampliamente conocido en 1615, año de la publicación de la segunda parte del Quijote.

Lo anterior viene a cuento con motivo de que en días pasados, al aprovechar los recientes días de asueto para poner en orden los libros que se suelen acumular sin concierto por aquí y por allá (en la biblioteca, en la oficina, en los pequeños libreros de la recámara y del cuarto de TV), apareció una media docena de títulos olvidados, de esos que se van adquiriendo de manera un tanto inconsciente a lo largo de los años. Se trata de otras tantas biografías de Hernán Cortés y de las Cartas de Relación “escritas en un castellano terso” por el propio conquistador, libros que se me han quedado sin leer. De hecho varios contenían aún la envoltura plástica que ahora suelen ponerles las casas editoriales.

Una de las biografías, sólo titulada Hernán Cortés, corresponde a la escrita por José Luis Martínez. En la introducción el autor escribe que “como casi todos los mortales, Hernán Cortés fue un tejido contradictorio de bienes y de males, de actos justos e injustos, de grandezas y de miserias, de valentía y de crueldad, de nobleza y de crímenes. Fue, además –remata-, una personalidad sorprendente”. Y agrega: “por todo ello, Cortés nos interesa siempre de manera extremosa, para exaltarlo o para detestarlo”.

De la colección “Sepan Cuantos…” de Porrúa, aparecieron como núms. 7 y 165 las Cartas de Relación y la biografía simplemente titulada Hernán Cortés escritas por el propio conquistador y por el paisano coahuilense Carlos Pereyra, respectivamente. De la obra Hernán Cortés, inventor de México, publicada inicialmente en 2001, escrita por el historiador y diplomático mexicano Juan Miralles, apareció un par de ejemplares, ambos impresos en España por dos distintas casas editoriales. Se trata de textos de casi 700 páginas. En una de las ediciones se dice del autor que “ha dedicado casi treinta años de investigación a reconstruir, a partir de una información copiosísima, la vida del polémico conquistador”.

Aparecieron también dos biografías escritas por autores franceses, aunque de distintas épocas. Una es de Jean Babelon, nacido en 1889, titulada simplemente Hernán Cortés y la otra sólo Cortés, del académico Christian Duverger, nacido en Burdeos en 1948, con nota introductoria de José Luis Martínez. Se halló también un librito de bolsillo publicado en 2002 titulado Hernán Cortés, escrito por el abogado y notario público capitalino Francisco de Icaza Dufour.

Material acumulado de manera inconsciente y hasta ahora sin leer hay de sobra para profundizar en la biografía del cortesísimo Cortés, como lo llamó Cervantes. Por cierto, por el solo hecho de haberlo mencionado en El Quijote, al margen de sus hazañas y ruindades, pasó a la inmortalidad. Quede como propósito de año nuevo la tarea de leer durante 2008 la bibliografía a la que se ha hecho referencia pues, como afirma José Luis Martínez, “sigue siendo importante conocer a Cortés” por haber sido “uno de los actores principales del drama de nuestros orígenes”.

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