Opinión

Leylaz: recuperación psicológica de Irán


 
Todavía penden serias amenazas sobre el acuerdo nuclear entre Irán y las potencias del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y Alemania, pero no hay duda de que el levantamiento parcial de las sanciones ya tiene un impacto psicológico favorable para la República Islámica, que alista su regreso al mercado petrolero, señaló Saíd Leylaz, experto en economía y antiguo asesor del presidente reformista Mohamed Jatami.
 
 
El domingo, Teherán y el llamado P5+1 determinaron que el uno de febrero se descongelarán fondos por 550 millones de dólares, sobre un paquete de 4 mil 200 millones en ventas de crudo, a cambio del compromiso iraní de no enriquecer uranio a más de 5 por ciento, así como de diluir la mitad del 20 por ciento que ya procesó, y “el efecto político y psicológico será aún más considerable, pues será más fácil vender nuestro petróleo y petroquímicos. Además, los productos que compramos del exterior costarán 10 por ciento menos”, subrayó Leylaz, entrevistado ayer por AFP.
 
Director del diario Samayé, prohibido en 2009 durante las protestas por el triunfo electoral del presidente Mahmud Ahmedineyad –fue consejero del candidato opositor Mir Husein Musavi, que denunció fraude–, Leylaz, encarcelado dos años y considerado prisionero de conciencia por Amnistía Internacional, destacó que a largo plazo los ingresos adicionales ascenderán a 20-25 mil millones de dólares anuales, ayudando a controlar la inflación.
 
 
Ventas
 
 
Aseveró que Teherán obtuvo 32 mil millones de dólares en los últimos meses con las exportaciones petroleras, que según la estatal Compañía Nacional de Petróleo Iraní (NIOC, tercera del mundo) aumentaron en 1.3-1.4 millones de barriles diarios, en comparación con 1.2 millones antes del histórico acuerdo en principio firmado con el P5+1 en noviembre. También se reactivará la industria automotriz, que aporta 10 por ciento del PIB y que en 2011 alcanzó una producción de 1.6 millones de unidades.
 
 
Sin embargo, el camino no es fácil. The New York Times resaltó que ya son 59 los senadores estadounidenses que apoyan aplicar nuevas sanciones a Irán, lo que pone a prueba la capacidad de Barack Obama para sacar adelante el convenio, advirtiendo por medio del viceconsejero de Seguridad Nacional, Benjamin J. Rhodes, que juegan con una “marcha hacia la guerra”. Irán recalcó que abandonará las pláticas si se aprueba el castigo; en tanto, las negociaciones que deberían empezar el 21 de enero, con participación de la Agencia Internacional de Energía Atómica, se aplazaron al 8 de febrero.