Riesgo de una confrontación entre Irán e Israel
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Riesgo de una confrontación entre Irán e Israel

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Riesgo de una confrontación entre Irán e Israel

07/05/2018

La incursión de un dron de fabricación iraní enviado desde Siria a territorio israelí que fue interceptado por un helicóptero apache el pasado 10 de febrero y la contundente respuesta de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) a este hecho a través de un ataque a la base aérea T4, cercana a Palmira (desde donde fue enviado el dron), y más tarde, la defensa aérea de Siria derribara un avión caza F-6 israelí, el primero desde la guerra de 1982, así como el contrataque de Israel bombardeando varios blancos cerca de Damasco, que incluyeron tres baterías antiaéreas, que son parte de la presencia de Irán en Siria, marcaron una peligrosa etapa de tensión entre Israel e Irán.

Asimismo, en la noche del 16 al 17 de marzo las Fuerzas Aéreas de Israel ingresaron al territorio de Siria a fin de realizar nuevos bombardeos en las cercanías de Palmira, al detectar un envío de armas a Hesbolla. El Ejército sirio declaró haber derribado uno de los cuatro aviones israelíes sobre el territorio de los Altos del Golán y que otra aeronave fue alcanzada, empero, no derribada; por su parte las FDI negaron que la seguridad de sus aviones se hubiera visto comprometida.

Por otra parte, el Ministerio de Defensa ruso informó que dos F-15 de las FDI atacaron el aeródromo de la base T4 el 9 de abril pasado; lanzaron ocho misiles desde el espacio aéreo libanes; tres misiles alcanzaron la parte occidental del aeródromo y los cinco restantes fueron destruidos por la defensa antiaérea siria. En este ámbito, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, que monitorea el conflicto desde el Reino Unido, consignó que el ataque a la base T4, causó la muerte de al menos 14 combatientes, entre ellos militares iraníes; los israelíes mencionan que esta base es operada por la Fuerza Quds, un destacamento de élite del cuerpo de la Guardia Revolucionaria iraní, y que servía para la transferencia de armas a grupos terroristas como Hesbolla, aliado de Irán involucrado en el conflicto de Siria en apoyo del presidente Bashar al Assad.

El Estado Mayor de las FDI ha declarado que “Israel no puede ignorar el hecho de que Hesbolla e Irán se consideren ganadores en Siria y junto con Assad compartan el deseo de este último de volver a los Altos del Golán”. En este sentido, Israel pretende tener el control sobre la llamada “zona segura” que abarca gran parte del Golán sirio para hacer retroceder a los sirios y chiíes en esa zona, e incluso penetrar más profundamente en Siria para limitar la acción de Hesbolla e Irán. Israel quiere empujar a los iraníes “de vuelta Irán e impedir que este último establezca un corredor terrestre que conecte Therán con el Líbano y el Mediterráneo a través de Irak y Siria. Para alcanzar este objetivo Israel ha lanzado al menos 100 ataques contra múltiples objetivos en Siria desde enero de 2013.

La tensión se agudizó en Siria cuando un helicóptero del régimen de Assad supuestamente arrojó un barril con sustancias químicas a la ciudad de Duma, en las afueras de Damasco, para eliminar a los últimos rebeldes que se oponen al dictador. En el ataque 70 civiles murieron, la mayoría mujeres y niños, y 500 personas sufrieron síntomas de asfixia. Ante este hecho, el 14 de abril en una acción coordinada de EUA, Gran Bretaña y Francia y apoyados por la Unión Europea y la OTAN, bombardearon objetivos sirios: un centro de coordinación científica cerca de Damasco, un depósito de armas químicas al oeste de Homs, otro almacén con armas químicas y un importante centro de comandancia también ubicado al oeste de Homs. “Los ataques fueron precisos, contundentes y efectivos para enviar un mensaje claro y sin ambigüedades al régimen sirio para detener el uso de armas químicas”.

Fuentes del Ejército ruso consignaron que los ataques de occidente en Siria no causaron víctimas civiles ni militares; a su vez el Ejército Sirio aseguró que sus Fuerzas de Defensa antiaérea derribaron la mayoría de los 11 misiles que fueron lanzados contra Damasco y Homs.

En el complejo entorno político militar prevaleciente en el Medio Oriente, Rusia, que busca establecer su hegemonía en esta región, juega un importante papel como proveedor de armas y ayuda financiera directa a Siria y a través de Irán. Asimismo, Rusia e Israel tienen una serie de compromisos, entre otros, el que las FDI tienen luz verde para destruir objetivos en el territorio de Siria que supongan una amenaza para Israel; sin embargo, Israel antes de realizar sus operaciones en Siria tiene que advertir a Rusia de las mismas para evitar “incidentes peligrosos”.

Ante la presión de Irán a Rusia por las sistemáticas “agresiones” de Israel, Rusia ha decidido equilibrar la situación donde está su línea roja, de aquí que al final de abril pasado altos funcionarios rusos señalaron que en el futuro cercano, Rusia proporcionará al régimen de Assad sistemas de defensa antiaérea S300, advirtiendo que si Israel ataca los nuevos sistemas de defensa aérea, “los resultados serían catastróficos”. Al respecto, el Ministro de Defensa de Israel, comentó que los S-300 ya están operando en suelo sirio, aunque solo son usados por los rusos y no contra Israel. Israel ha advertido que no permitirá que Irán envíe a la zona armamento avanzado que sería utilizado contra Israel. Asimismo, el Ministro de Defensa agregó que Irán es el problema y no Rusia, con quien Israel tiene un diálogo permanente, el que en ocasiones es complicado.

En este conflictivo marco, el presidente Donald Trump abrió el horizonte a una escalada nuclear en el Medio Oriente al negarse a que EUA continúe con el Pacto Firmado en Viena en 2015 por su país, Francia, el Reino Unido, Alemania, Rusia, China e Irán, que desactiva por 10 años el programa atómico de este último a cambio del levantamiento de las sanciones que le impuso occidente por sus propósitos militares y que a Irán le ha significado la obtención de 100 mil millones de dólares. Trump llamó al acuerdo nuclear firmado por su predecesor, Barak Obama, “como un trato terrible, una locura y ridículo”, además ha criticado a Irán por no abordar en el mismo las pruebas de misiles balísticos de Irán y sus actividades militares en Siria y Yemen.

Por su parte, el presidente de Francia, Macron, en su reciente visita a Washington dijo que el pacto nuclear debe considerarse en un contexto regional y que sus administradores tienen el deseo de un nuevo pacto, idea que respalda el primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu empero, debe ser complementado por controles estrictos sobre el control del programa de misiles de Therán y sobre su capacidad futura real para poder enriquecer el combustible nuclear. Por cierto, Irán está construyendo dos plantas nucleares con fines pacíficos con el apoyo de Rusia.

En este contexto, Trump ha fijado hasta el 12 de mayo para que Europa endurezca su posición frente al acuerdo nuclear y fije nuevos límites a Therán. Frente a la presión de Trump, más de 500 diputados alemanes y franceses han pedido a los legisladores estadounidenses que exijan a Trump mantener vivo el Acuerdo.

Por otro lado, Irán ha señalado repetidamente que está cumpliendo con las estipulaciones del Pacto nuclear y ha advertido que reanudará de manera inmediata el enriquecimiento de uranio en su programa nuclear con fines militares, si el acuerdo es anulado. El Presidente de Irán, Hasan Rohani, ha advertido a EUA de graves consecuencias si incumple el Acuerdo; aunque no especificó cuáles; otro alto funcionario del gobierno de Irán ha mencionado que podría retirarse del Tratado de no Proliferación de Armas Nucleares.

El Ministro de Defensa de Israel dijo recientemente a un diario saudí de Londres que el actual régimen iraní se acercaría a su fin por el retiro de EUA del Pacto nuclear y conduciría al colapso de la economía de Irán al que se aplicarían nuevas sanciones económicas. La economía de Irán está debilitada ya porque su gobierno se ha gastado más de 13 mil millones de dólares en Siria y ha destinado 2 mil millones para Hesbolla, la Yihad Islámica y otras milicias terroristas. Los riesgos bélicos en el Medio Oriente no son menores.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.