Opinión

Lealtades aliancistas

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PAN y PRD analizan alianzas para el 2016

En cinco de los doce estados en donde habrá elecciones para gobernador este año se presentan candidaturas de alianza PAN-PRD. En Oaxaca se repite esta fórmula ganadora del 2010 y, además, esos partidos suman fuerzas en Durango, Veracruz, Quintana Roo y Zacatecas. Su propósito esencial es lograr la alternancia. Para ello, el éxito de una alianza PAN-PRD requiere que se cumplan por lo menos dos condiciones: 1) mantener fieles a sus seguidores partidistas bajo la fórmula aliancista, y 2) atraer a su causa a electores apartidistas interesados en lograr el cambio o, incluso, a seguidores de otros partidos dispuestos a dar un voto útil.

¿Qué tan fieles serán los seguidores del PAN y del PRD a las candidaturas que ambos partidos presentan en alianza este año? Las encuestas de El Financiero realizadas hasta ahora en Oaxaca, Veracruz y Quintana Roo nos dan una muy buena idea. En Veracruz y Quintana Roo, la alianza sí parece contar con la fidelidad de panistas y perredistas. Según esos estudios, nueve de cada diez seguidores del blanquiazul manifiestan una preferencia por el candidato de la alianza; por su parte, 9 de cada 10 perredistas manifestó su intención de votar por el candidato de la alianza en Quintana Roo, y ocho de cada diez dijo lo mismo en el caso de Veracruz.

Pareciera que los perredistas veracruzanos están menos convencidos de la fórmula aliancista, pero tener un 80% de los partidistas ratificando su apoyo a la alianza no es nada despreciable. Para comparar, basta ver el grado de lealtad en las filas del PRI, partido que suele contar con seguidores muy fieles. Según las encuestas mencionadas, ocho de cada diez priistas en ambos estados manifiestan su apoyo al candidato del PRI, mientras que el resto diluye su voto en otras opciones o están sin definición. Esto significa un probable abandono de hasta uno de cada cinco partidarios. Con esta comparación, es claro que las fórmulas aliancistas en Veracruz y Quintana Roo están generando compromiso.

Pero la unidad aliancista luce más débil en Oaxaca, donde la fórmula PAN-PRD fue electa hace seis años. En este estado sureño, siete de cada diez perredistas da su voto al candidato de la alianza, José Antonio Estefan, pero solamente la mitad de los panistas le da su voto a la alianza. La mayor parte de ellos no son desertores a otra opción política sino que se muestran indefinidos. Por su parte, los priistas ratifican un apoyo de alrededor del 80% a Murat, y la mayor parte de quienes lo abandonan también se dicen indefinidos. No así en Quintana Roo, donde el expriista Carlos Joaquín se lleva casi a la mayor parte de los desertores del tricolor.

Ahora bien, ¿qué pasa con los electores apartidistas? ¿Hasta qué grado los atrae la fórmula aliancista PAN-PRD? En Oaxaca, el voto apartidista luce atomizado, repartiéndose casi a partes iguales entre el PRI, la alianza PAN-PRD y las opciones de izquierda, el PT y Morena. No hay nada para nadie. En Quintana Roo, el electorado apartidista da una ligera ventaja a la alianza PAN-PRD, mientras que en Veracruz el electorado apartidista prefiere a esa alianza en razón de casi dos a uno sobre el PRI.

En suma, y considerando las dos condiciones antes mencionadas para el éxito electoral, las posibilidades de la alianza PAN-PRD lucen fuertes en Veracruz, favorables aunque con menor contundencia en Quintana Roo, y más modestas en Oaxaca, donde la presencia de una izquierda fuerte pero dividida se vuelve un factor que juega en la posible movilización del voto antiPRI.

Un último punto es precisamente el factor Morena: su peso de por lo menos una décima parte del electorado en esos estados lo vuelve un jugador considerable. La pregunta estratégica es si sus electores se mantendrán fieles a Morena o si están dispuestos a dar un voto útil a favor de alguna otra opción política. Según las encuestas aquí analizadas, el voto morenista luce más firme en Veracruz, pero un tanto más abierto a optar por otro candidato diferente al suyo en Oaxaca y Quintana Roo, donde 3 de cada 10 morenistas no dieron su voto a su partido en la boleta de la encuesta.

Twitter:
@almorenoal

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