Opinión

Las 'teles', área de oportunidad para apoyar a las Pymes

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[Bloomberg] La presidenta de Observatel, Irene Levy, dijo que es necesaria una consulta pública para la licitación de frecuencias de televisión. 

Con el soporte de 33 años de trabajo continuo en medios de comunicación electrónica, especialmente la televisión, este columnista puede afirmar que las futuras (y nuevas) cadenas de televisión privada son un platillo ideal para ejercer una política pública hacia las Pymes si es que la actual administración está dispuesta a dar ese paso que obliga a llevar hasta sus últimas consecuencias la voluntad de apoyar a la micro, pequeña y mediana empresas mexicanas.

Porque una cosa es el discurso y otra distinta y distante, la práctica. En el papel discursivo, como nunca antes, secretario de Hacienda, presidente de la República, secretario de Economía y presidente del Inadem están en línea, pero… ¿y en la práctica?

Áreas de oportunidad en la futura puesta a la venta de nuevas frecuencias en el espectro televisivo:

Programación.
Descontados los espacios noticiosos, las televisoras deberían cumplir no menos de 65 por ciento de programación producida por ellas o para ellas y sólo un porcentaje menor podría ser representado por programas extranjeros comprados. Enfaticemos en las pantallas nacionales contenidos nacionales.

Espacios comerciales.
No pensados para tiempos “triple A”, las televisoras deberían contar barras de horarios con tarifas comerciales preferenciales para pequeñas y medianas empresas.

Para tener acceso a estos tiempos de tarifa comercial especial deberán demostrar bajo determinados criterios y documentos que son empresas legales con ingresos y número de trabajadores que le sitúen como empresas de pequeño y mediano tamaño.

Las empresas pequeñas y medianas deben tener posibilidad de acceder a espacio comercial en la televisión, que hasta ahora ha sido destinado a los grandes consorcios, mayoritariamente extranjeros.

La producción televisiva.
Las nuevas cadenas deberán destinar un porcentaje determinado de su programación mediante sus aparatos de producción, pero podrían apoyarse con la compra de productos elaborados precisamente por Pymes independientes, productoras de mensajes, series, programas o comerciales.

Existe en la industria televisiva nacional mucho talento desperdiciado por las grandes televisoras que han conformado empresas productoras independientes. Estas Pymes son generadoras de trabajo importante por la fragmentación de los procesos que regularmente se ejercen en el trabajo de producción de programas, series o productos unitarios.

Por lo general estas empresas Pymes, legalmente constituidas, han sido aprovechadas por firmas extranjeras. En no pocos casos producen contenidos televisables que llevan como propósito ofrecer una visión distinta a los escándalos que regularmente dominan las temáticas de los reportes noticiosos que salen de nuestras fronteras.

Para terminar.
Televisión mexicana no es la que baña el país sino la que se produce en México con contenidos vinculados a México.

Como nunca antes hay diversidad de programación y cientos de canales en donde la programación de empresas nacionales es minoría. Es menester articular casas productoras Pymes con grandes emisores nacionales y en la oferta llevar contenidos nacionales que reflejen la realidad nacional. Vincular los grandes retos nacionales con la producción de contenidos locales es posible y deseable.

En términos teóricos ideales lo anterior es posible si la voluntad política realmente coincide con lo que la retórica se ha expresado. Promover Pymes al 110 por ciento. No hay espacio para menos.

Twitter: @ETORREBLANCAJ

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