Opinión

Las Sociedades de Inversión en México: una oportunidad de inversión

Laura Zúñiga Feria

Profesora de tiempo completo, Facultad de Economía y Negocios, Universidad Anáhuac México Norte.

Las Sociedades de Inversión o “fondos”, como coloquialmente se conocen, son un mecanismo que se encuentra al alcance de la mano de cualquier inversionista, en especial de aquellos que no contamos con grandes capitales para invertir, y que buscamos algún recurso para mantener nuestros ahorros sin perder mucho de su poder adquisitivo, consecuencia directa de la inflación, e inclusive conseguir algún nivel adecuado de ganancia real. Pero, ¿qué necesita saber una persona para decidirse a invertir su dinero en sociedades de inversión?

Las sociedades de inversión son empresas. El cliente, al invertir en ella su dinero, compra acciones de esa empresa. Las ganancias o pérdidas que recibe el cliente se calculan a partir de la diferencia del precio en que compró estas acciones y el precio al que las vendió cuando desea retirar parte de su capital. Ahora, ¿por qué cambia este precio?

El dinero que recibe la sociedad de inversión por la venta de sus acciones, lo utiliza para comprar a su vez diferentes instrumentos de inversión, con los que conforma su cartera de valores. Todos los días se calcula cuánto vale esta cartera de valores, a precio de mercado, y con esto se conoce el precio de las acciones de la sociedad de inversión. El panorama ideal es que las acciones suban de precio para que el cliente obtenga ganancias, sin embargo esto no siempre sucede ya que la cartera de valores puede contener instrumentos de inversión cuyo precio haya disminuido.

En nuestro país, las sociedades de inversión a las que una persona física tiene acceso son de dos tipos: las de Instrumentos de Deuda y las de Renta Variable. Reciben estos nombres en función del tipo de instrumentos de inversión que poseen en su cartera de valores, los cuales pueden ser únicamente títulos de deuda, para las primeras, o una mezcla de títulos de deuda y de capital para las segundas. En general, los títulos de capital o acciones son más riesgosos que los de deuda por muchas razones, entre ellas están el que los emiten empresas privadas y que su precio es más volátil. En cuanto a los títulos de deuda, los emiten los gobiernos (tanto el federal como locales) y las empresas, y cada uno posee diferente nivel de riesgo. Las empresas calificadoras especializadas emiten una evaluación acerca del grado de riesgo de cada sociedad de inversión de instrumentos de deuda, a partir de la mezcla de títulos de deuda en su cartera; con esta calificación, el inversionista puede conocer el nivel de riesgo al que está expuesto.

Por lo que respecta a las sociedades de inversión de renta variable, su nivel de riesgo dependerá de la mezcla de títulos de deuda y de capital que contenga su cartera, siendo más riesgosas aquellas que cuenten con una mayor proporción de acciones. En particular, la clasificación comprende cuatro tipos que son: la “especializada en acciones” que es aquella que tiene al menos el 80 por ciento de su cartera en acciones, “mayoritariamente en acciones” es la que tiene entre el 50 y el 80 por ciento en acciones, “mayoritariamente en valores de deuda” cuando posee entre el 50 y el 80 por ciento en títulos de deuda, y “especializada en valores de deuda” si mantiene un mínimo del 80 por ciento de su cartera en instrumentos de deuda.

La pregunta importante entonces es ¿cuál sociedades de inversión me conviene más? La respuesta está íntimamente ligada a la cantidad de riesgo que el inversionista está dispuesto a correr. Hay que recordar que existe una relación directa entre el riesgo al que se expone el inversionista y la tasa de retorno que recibe, es decir, que mientras más arriesgado sea, mayor es la ganancia que espera recibir. El problema en esta ecuación es que muchos inversionistas no están conscientes de que ese mayor riesgo implica que pueden ganar o perder dinero, es decir, que la tasa de retorno puede ser positiva o negativa. Por esta razón es de suma importancia conocer el contenido del Prospecto de Información al público inversionista de la sociedad de inversión de que se trate, en donde se menciona, entre otras cosas, qué tipo de instrumentos y en qué proporción componen la cartera de valores, y el nivel de riesgo que corre el inversionista.

Correo: lgzuniga@anahuac.mx