Opinión

Las señales cruzadas del mercado laboral


 
 
Es para dar un infarto. Los datos del IMSS muestran que los nuevos empleos generados en junio cayeron en 97% respecto al mismo periodo del año anterior.
 
 
Ya nadie piensa que el desempeño de la economía este año sea mejor que el pasado, pero a primera vista los datos del IMSS son de alarmarse.
 
 
La realidad es que nuestra estadística laboral requiere verse con lupa. Le adelanto que las cosas no están tan mal como a primera vista parecen.
 
 
De entrada, si vemos sólo lo que pasó con el empleo permanente, resulta que la caída en la generación de nuevos empleos no fue de 97 sino de 57%. Sigue siendo una cantidad escandalosa pero mucho menor.
 
 
Pero si en lugar de comparar las variaciones, contrastamos el número total de empleos, encontramos que en junio hubo una tasa de crecimiento de 3.6%, que ya quisiéramos para la actividad económica.
 
 
En los 12 meses previos a junio de este año, se generaron 550,000 nuevos puestos de trabajo. De ellos, el 89% fueron empleos permanentes y el 11% son eventuales. Son insuficientes para nuestras necesidades pero al menos hay cifras positivas.
 
 
En realidad, el desastre del empleo ocurrió en junio en los temporales del campo, que no sólo no crecieron sino que cayeron en casi 14,000 personas en junio.
 
 
Pero resulta que ayer nos reveló el INEGI una estadística que se puede considerar positiva: la tasa de informalidad bajó de 60.2% en junio de 2012 a 58.3% en el mismo mes de este año. Incluso, contra mayo, también hubo una significativa reducción.
 
 
Estamos lejos de observar una tendencia firme a la reducción de la informalidad, pero de acuerdo con los indicadores disponibles, hay alrededor de 1 millón de informales menos que hace un año, lo que no es una cifra nada despreciable.
 
 
Nuestro mercado laboral es tremendamente complejo.
 
 
Casi cualquier indicador que elijamos como termómetro para darle un seguimiento va a resultar incompleto, y con mucha frecuencia se va a contradecir con otros.
 
 
Eso se explica porque hay una gran cantidad de personas que a veces están desempleados, a veces no se cuentan como tales por no estar buscando trabajo. En ocasiones son informales y en otras son subempleados del sector formal.
 
 
Sin embargo, más allá de las señales cruzadas que observamos, lo que sí podemos concluir es que 2013 va a ser un año malo, con menor generación de empleo y con efectos todavía muy pobres de la reforma laboral.
 
 
Será necesario que la economía crezca a tasas del 4% para arriba para percibir que hay un impulso real a la generación de empleos, permanentes y mejor pagados, que en realidad es como debe reflejarse la mejoría en la condición de la economía.
 
Más pobres
 
 
El próximo 29 de julio, el Coneval va a dar a conocer sus indicadores respecto a la medición de la pobreza, en función de los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares del INEGI.
 
 
Es probable que en las mediciones tradicionales pudiera determinarse que el número de personas en pobreza extrema o pobreza alimentaria bajó respecto a 2010, en función de que en el decil más bajo, el ingreso real aumentó.
 
 
Sin embargo, lo más probable es que todos los demás indicadores de pobreza muestren un incremento debido a que el resto de deciles, entre los grupos de menores ingresos, perdieron respecto a 2010.
 
 
Se trata de un segmento muy vasto de la población que sigue atrapado en el círculo de la pobreza por no poder recibir una educación que les permita acceder a mejores oportunidades laborales.
 
 
En 10 días tendremos los detalles pero puede dar por seguro que en 2012 habrá un reporte de más pobres en México.
 
 
 
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