Opinión

Las RP y la salud

En los medios de comunicación hay dos temas que permanecen sin importar la coyuntura, el perfil del medio o su audiencia: la salud y el dinero. Es por eso que la industria farmacéutica en México y en el mundo es usuaria intensiva de las Relaciones Públicas (RP) como herramienta de marketing.

Cuando se habla de dar visibilidad a medicamentos de prescripción médica hay pocos caminos. Si bien es cierto que no existe en nuestro país ninguna regulación específica en cuanto a esfuerzos de gestión de medios, la Ley General de Salud en Materia de Publicidad contempla muchas restricciones en lo relacionado a mención de marca, principio activo y beneficios terapéuticos, además de que especifica que la publicidad debe ser “orientadora y educativa respecto al producto o servicio de que se trate”. Es precisamente en este punto donde las RP pueden ser de mucha utilidad.

Las restricciones legales tienen su razón de ser y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ha sido muy activa y cautelosa en la regulación de los llamados medicamentos ‘milagro’, sobre todo en lo que toca a los mensajes trasmitidos al público general y que a final no sólo inciden en la decisión de compra, sino que también pueden motivar a prácticas de autoprescripción con más riesgos que beneficios.

Sin embargo, todos los mexicanos tenemos derecho a conocer los avances de la medicina y los tratamientos disponibles que pueden ayudar a mejorar la salud y calidad de vida de la población, de modo que un paciente informado y en control de su enfermedad tiene muchas más posibilidades de recuperación y cura que uno que no lo está.

Si bien existen muchos elementos que deben ser parte de todo esfuerzo de comunicación en temas de salud, a continuación detallo tres factores clave a considerar en cualquier programa de relaciones públicas de la industria farmacéutica:

1.- Clara: Siempre es fundamental que nuestra audiencia nos entienda. Por ello, la comunicación debe estar libre de tecnicismos, acrónimos, palabras en inglés u otro idioma, etcétera. 

2. Avalada: Toda comunicación de salud debe contar con respaldo científico. Debe ser un profesional de la salud el que hable de las características y beneficios del producto o servicio.

3. Humana: Para lograr que nuestro mensaje llegue y se quede en la audiencia, es indispensable incluir el aspecto emocional y humano; al fin y al cabo, estamos hablando de lo más valioso que cualquier persona puede tener.

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