Opinión

Las razones del Fed

 
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Edificio de la Fed (Bloomberg)

En su reunión de marzo pasado, el Comité Federal de Mercado Abierto del Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos confirmó su intención de seguir avanzando en la normalización de la política monetaria, presumiblemente para evitar los efectos indeseados de la extraordinaria laxitud que ha mantenido por varios años.

De septiembre de 2007 a diciembre de 2008, ese Comité redujo 500 puntos base el objetivo de su tasa de interés de política monetaria, para dejarla entre cero y 0.25%. Con este ajuste a un nivel sin precedente, el Fed buscó enfrentar la gran crisis financiera.

Además, durante los últimos meses de 2008, el Fed inyectó liquidez en los mercados financieros para responder a la extraordinaria demanda por activos de refugio por parte del público, de cara a una corrida contra los instrumentos asociados con la burbuja crediticia e hipotecaria que condujo al colapso.

Dado que la tasa de política monetaria había llegado virtualmente a cero y con el propósito de impulsar el crecimiento de la economía, durante los seis años siguientes, ese banco central implementó tres programas sucesivos de compras de activos financieros, conocidos como “relajamiento cuantitativo”. Además de notas del Tesoro, las adquisiciones se concentraron en instrumentos de deuda de las agencias hipotecarias y valores respaldados por hipotecas, apoyando al sector donde se originó la crisis.

Estas operaciones resultaron en un crecimiento inusitado de las reservas de los bancos y del tamaño del balance del Fed, cuyos activos se multiplicaron aproximadamente por seis respecto al anterior a la Gran Recesión.

Desde octubre de 2014, cuando concluyó el tercer programa, el Fed ha reinvertido los vencimientos de sus activos, con lo que ha mantenido su valor nominal en 4.5 billones de dólares. Este balance representa aproximadamente la cuarta parte del PIB estadounidense, cinco veces la proporción promedio antes de la crisis.

Si bien los analistas coinciden en que las medidas de provisión de liquidez en 2008 fueron las apropiadas, existe un debate sobre la efectividad de las acciones posteriores. En general hay evidencia de que el estímulo monetario apoyó inicialmente la recuperación económica.

Sin embargo, la prolongada laxitud puede generar efectos adversos, como la pérdida de credibilidad de la política monetaria al percibirse como invadiendo la esfera fiscal, las distorsiones en los precios de los activos, la adopción excesiva de riesgos y el posible descontrol de la inflación.

Por consideraciones como estas y el progreso hacia sus metas, el Fed inició la normalización de su tasa de política monetaria en diciembre de 2015, con un ajuste de 25 puntos base, seguido por dos aumentos de igual magnitud en los cuatro meses pasados, para colocarla en marzo en un intervalo de entre 0.75 y 1%.

La cercanía entre los últimos dos incrementos refleja la confirmación de las previsiones del Comité de diciembre anterior. En particular, los participantes en la reunión de marzo enfatizaron, entre otros aspectos, la continuación del fortalecimiento del mercado laboral y el avance moderado de la economía, así como el aumento de la inflación hacia el objetivo de 2%.

Sus pronósticos económicos resultaron muy similares a los de diciembre de 2016, cuyas medianas incluyen tres ajustes de la tasa de referencia en éste y el próximo año, con un nivel de largo plazo de 3%.

En la conferencia de prensa, la presidenta del Fed comentó que la gradualidad en los aumentos de la tasa busca evitar incrementos más rápidos en el futuro.

Finalmente, las minutas de esa reunión publicadas hace unos días describen la discusión sobre las opciones para un posible cambio a la estrategia de reinversión de vencimientos de los activos del Fed, con miras a reducir el tamaño del balance.

Las alternativas examinadas se refirieron a la fecha de terminación de las reinversiones, al ritmo para reducirlas y a las estrategias por tipo de activo.

La mayoría de los participantes previó que, una vez anunciado el cambio de estrategia, lo cual podría ocurrir en 2017, las reinversiones se reduzcan de forma progresiva y predecible, aplicando la misma estrategia a todas las clases de activos.

Al reafirmar el enfoque hacia la normalización del balance publicado en septiembre de 2014, se infiere que el Comité desea mantener en el largo plazo sólo “los activos necesarios para la operación eficiente y efectiva de la política monetaria”. Queda abierta la definición del tamaño y de la composición de ese balance.

En suma, el Fed quiere avanzar en la normalización monetaria tanto en la tasa de interés como en el tamaño del balance. En ambos casos, prevé una implementación gradual, lo que permitirá mantener por un buen tiempo la laxitud y, por tanto, requerirá seguir vigilando los riesgos de efectos indeseados.

Manuel Sánchez González es exsubgobernador del Banco de México y profesor de EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey.

Twitter:@mansanchezgz

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