Opinión

Las primeras bajas en el presupuesto de Peña


 
Las primeras bajas de la administración de Enrique Peña, en materia presupuestal, son la refinería de Tula y la creación de la llamada “Gendarmería’’ que tienen, al menos definidos como tal, recursos asignados en el presupuesto para el próximo año.
 
Al menos no directamente, como reconocieron ayer diputados que, dijeron, también han preguntado en qué apartado presupuestal se encuentran, si es que existen, los recursos para la refinería anunciada con bombo y platillo en la administración de Felipe Calderón y la Gendarmería Nacional que debió presentarse en sociedad el pasado 16 de septiembre.
 
El gobierno de Hidalgo, encabezado por el hoy secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, solicitó mil 500 millones de pesos para la adquisición de los terrenos en los que supuestamente se construirá -¿construiría?- la famosa refinería; hasta hoy sólo se bardeó el terreno pero no se conoce siquiera si hay un plan ejecutivo para su construcción ni cuándo sería lanzada la licitación.
 
Puede que desde el Ejecutivo estén esperando a ver qué ocurre con la reforma energética que comenzará a discutirse apenas concluya el debate y aprobación de la reforma fiscal, para conocer si el proyecto sigue siendo viable o no.
 
Y de la Gendarmería, pues ni hablar, pues pese a las promesas sobre su formación, en el presupuesto para el 2014 no existen recursos destinados específicamente para su constitución.
 
A menos que los 4 mil 500 millones de pesos etiquetados para la capacitación de las policías se utilicen para la creación del grupo.
 
Por lo pronto, son dos bajas –hasta que no se demuestre lo contrario-, del presupuesto peñista.
 
 
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Frío, frío y tenso el ambiente se sintió durante la reunión de la Coparmex en Acapulco, a la que no llegó el presidente Enrique Peña, que justo ayer realizó un recorrido por la zona de la Costa Chica de Guerrero.
 
En su representación fue el secretario de Economía, Idelfonso Guajardo, quien reconoció que el gobierno “es malo para recaudar y malo para gastar’’ porque aún teniendo mayores recursos no ha podido disminuir el número de pobres en el país.
 
Guajardo medio defendió la reforma fiscal y anunció que el gasto de inversión crecerá 31 por ciento el próximo año.
 
Por su parte, el presidente del sindicato patronal, Juan Pablo Castañón, afirmó que la reforma fiscal “no era la que esperaban’’ los empresarios. “Esta no puede ser la reforma del sexenio’’, dijo.
 
Castañón dijo que los empresarios esperan otra reforma con la que se modifiquen las reglas para recaudar más y detonar el desarrollo.
 
Sobra decir que el ambiente en la reunión, pese al solecito que reapareció en el puerto, era polar.
 
 
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Una buena y una mala: los diputados elevaron a rango constitucional la pensión universal para adultos mayores de 65 años y el seguro de desempleo.
 
La mala es que aún no se decide cómo es que van a operar y financiarse esos nuevos derechos constitucionales aprobados.
 
Porque el debate sigue, sobre todo en el tema del seguro de desempleo, en torno a cómo deberá financiarse: si con los ahorros para la vivienda que el trabajador no ejerza, como propone el Ejecutivo, o si con recursos fiscales como quieren los diputados de oposición.
 
A pesar de que se dice que los nuevos derechos pueden ser ejercidos a partir el próximo año, lo más seguro es que los diputados se tomen su tiempo para redactar las leyes secundarias o lo que es lo mismo, la forma en que deberán operar.