Opinión

Las pequeñas acciones y las políticas públicas

 
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'El Chapo' segundos antes de su escape. (Especial)

César Velázquez Guadarrama.

Coordinador de la maestría en Políticas Públicas de la Universidad Iberoamericana.

La fuga del Chapo Guzmán puso en evidencia un defecto de muchos políticos y gobiernos en México, incluido el de EPN. ¿Cuál es este defecto? Gobernar con base en medidas o políticas públicas que sean vistosas y de aparente gran impacto sin preocuparse de los supuestos pequeños problemas y sus soluciones.

Un primer ejemplo es el tráfico en las ciudades. Cuánto tráfico se eliminaría si diseñaran correctamente, se implementaran y se respetaran las vueltas prohibidas, las paradas de autobuses y microbuses, el dónde estacionarse y la sincronización y duración de los semáforos. Pero en lugar de hacer lo anterior, en muchas ciudades del país parece que lo único que se les ocurre a las autoridades es construir puentes, deprimidos y ampliar avenidas y calles, muchas veces a expensas del medio ambiente y de la estética urbana.

Un segundo ejemplo tiene que ver con la productividad. Es claro que el bajo crecimiento de la economía está relacionado con el nulo avance que ha tenido la productividad en las últimas décadas. Pero el problema no se resuelve por decreto, no se resuelve creando una oficina en la SHCP con altos funcionarios bien pagados y teniendo sesiones de Consejo -con líderes empresariales y sindicales y el Presidente de la República- que aparecen en todos los noticieros y periódicos del país. Mejor haría el gobierno, por ejemplo, en asegurarse que el sistema de telepeaje en las casetas de las autopistas federales funcionará adecuadamente. Es increíble el número de veces que las tarjetas no son leídas o el hecho de que en ocasiones se caiga el sistema creando colas y colas de vehículos como sucedió en la caseta de la autopista México-Querétaro hace unas semanas. Si eso mejorará, automáticamente la productividad de las empresas de transporte de carga y pasajeros y en general de los miles de usuarios subiría de manera inmediata.

Ahora el gobierno ha anunciado que 10 mil elementos de las fuerzas federales buscarán al Chapo. Sí, todos sabemos que la fuga del Chapo fue una gran afrenta al gobierno de EPN pero su deber sigue siendo procurar el máximo bienestar de la población y entonces surge la pregunta si esos 10 mil elementos no estarían mejor aprovechados en cuidar a la sociedad. La mejor forma de evitar la creación de grandes capos es que no haya robos en la esquina de carteras y celulares.

Con lo anterior, no quiero decir que nunca hay que construir una gran obra o pensar en programas o políticas públicas de gran magnitud. De manera personal aplaudo las reformas estructurales (salvo la fiscal) o la construcción de obras como la presa de la Yesca pero el crecimiento económico y un estado de derecho sólido se forman a partir de la suma de pequeñas acciones. Los gobernantes prefieren las grandes obras pues en ocasiones son mucho más fáciles de llevar a cabo, es más fácil crear una ley para la prohibición del uso de animales en los circos que cuidar y proteger verdaderamente la crueldad en los animales, es más fácil construir un paso a desnivel que hacer que los microbuses cumplan la ley. Pero como sociedad, tenemos que exigir a nuestros gobernantes, cada vez más, resultados y no acciones.

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