Opinión

Las negociaciones
que vienen

 
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manufactura México

Los escenarios respecto a la renegociación del Tratado de Libre Comercio han ido cambiando de acuerdo con las señales que envían los vecinos del país del norte. De un escenario inicial donde lo más probable era la salida del TLC dada la dificultad de aceptar las propuestas de alguien que piensa como Donald Trump, a un escenario actual donde las declaraciones del secretario de Comercio y el presidente del Consejo de Comercio de la Casa Blanca abren la posibilidad de llegar a un acuerdo que busque incrementar el contenido regional de las exportaciones de los países miembros.

En este contexto seguramente los diferentes sectores productivos están estudiando las reglas de origen y qué significa para las empresas del sector incrementar el contenido regional de sus exportaciones, si es viable o no, si hace sentido de negocio o no, si les conviene o no. Desde un punto de vista estadístico y a nivel agregado podemos acercarnos a esta situación con dos estadísticas innovadoras y poco conocidas.

Una son los trabajos de la OCDE y la Organización Mundial de Comercio (OMC) para integrar una base de datos de comercio exterior en términos de valor agregado. Con esa base de datos es posible dividir el contenido local y externo de nuestras exportaciones. Si sumamos el contenido local de las exportaciones mexicanas y le sumamos el valor agregado que proviene de Estados Unidos y Canadá llegamos a una cifra que ronda 81.2 por ciento. En el caso de Canadá es 87 por ciento y 88.5 por ciento para Estados Unidos. Aunque el debate no es sobre las exportaciones totales sino sobre aquellas que intercambian entre si los tres países y por cada sector, el número a nivel agregado suena alto, especialmente en Estados Unidos y Canadá.

Otra forma de acercarnos a este tema son las cifras que pública el Inegi sobre el Valor Agregado de Exportación de la Manufactura Global (VAEMG), que es el valor añadido por una economía a los productos de exportación que son parte de un proceso de producción global.

Para llevar a la práctica esta definición lo primero es ubicar a las empresas de manufactura global. Para ello se identifican a las empresas cuya producción esté destinada a la exportación y que como mínimo dos terceras partes de los insumos provengan del exterior; y a otras empresas que forman parte de una cadena de producción global, ya sea porque tengan participación mayoritaria de capital extranjero, por atender a intereses específicos de empresas extranjeras o porque dada la naturaleza intrínseca de los bienes producidos sean parte de cadenas globales de valor.

Entre la información que se publica se encuentra la participación del Valor Agregado de las Empresas Manufactureras Globales en la Producción Manufacturera Global a nivel de rama de actividad económica. De la información para 2015 se infiere que las empresas manufactureras globales que participan en algunas ramas de actividad económica han logrado alcanzar niveles aceptables de valor agregado, como por ejemplo la fabricación de automóviles y camiones 69.8 por ciento o la fabricación de pinturas, recubrimientos y adhesivos 80 por ciento; en otros casos el porcentaje de valor agregado de las empresas manufactureras globales es muy bajo, como por ejemplo en la fabricación de computadoras y equipo periférico con 15.9 por ciento o en la fabricación de equipo de audio y video con 14.9 por ciento. A estos porcentajes habría que añadirles los insumos que provienen de Estados Unidos y Canadá para tener indicadores de Valor Agregado Regional de las Empresas Manufactureras Globales.

Los sectores productivos y las autoridades seguramente se estarán preparando para una negociación a nivel micro. Estas dos estadísticas podrían serles de utilidad.

El autor es profesor asociado del CIDE.

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