Opinión

Las medias de Víctor Hugo Romo

10 febrero 2014 4:36 Última actualización 11 septiembre 2013 5:2

Carlos Javier González
 
Sorprendió gratamente a muchos de los habitantes de algunas calles de Polanco, el que de la Delegación Miguel Hidalgo comenzara a realizar obras de mejoramiento de las banquetas, algo que había sido prometido desde aquel lejano 2009 por Demetrio Sodi –último Jefe Delegacional panista– que afirmaba que en Miguel Hidalgo, el dinero no era un problema y que lo que faltaba era voluntad política para hacer las obras prometidas y comprometidas.
 
Demetrio hizo breves y malas obras, nada más. Por ello, las acciones de Víctor Hugo Romo mejorando las banquetas en Polanco fueron recibidas con una gran simpatía por muchos de los vecinos. Sin embargo, pareciera que no hubo una claridad –o diríamos malicia– en los polanqueños, que no sospechaban que esas “buenas acciones de gobierno” tenían como finalidad ganar votos y adeptos para las elecciones de comités vecinales. Todo parece indicar que fue así, porque los trabajos de mejora se hicieron justamente antes del domingo 1 de septiembre –fecha de las elecciones– mientras que diversos funcionarios delegacionales llevaban a cabo de manera velada, una campaña de proselitismo a favor de una de las planillas. Hay que reconocer que la renovación de banquetas fue muy bien hecha, el problema es que para levantar las anteriores y colocar las nuevas, la delegación –que además se ufanó de su obra– también afectó otros servicios públicos que no dependen de la delegación, y por lo tanto, no tuvieron empacho en destruir y dejar abandonados. Ante las preguntas de vecinos a los encargados de las obras sobre el destino que tendrían dichos desperfectos, las respuestas siempre fueron las mismas: “eso no es responsabilidad de la Delegación “. Uno de los casos más graves y que muestran una mayor negligencia, es el de postes de luz –que también soportan cables de teléfono y cablevisión-que simplemente fueron arrancados para realizar las obras de banquetas y que, al concluir no fueron puestos en su lugar y dejaron los cables al aire con los riesgos que conlleva para la población. Lo que llama la atención, es que justamente después de las elecciones de comités vecinales, no ha habido ninguna continuidad de los trabajos iniciados y que parece ser no piensan concluir nunca, toda vez que las elecciones ya pasaron y con ello, el interés electoral de mostrar un “buen gobierno” aunque sea de mentira. Entre varios vecinos de Polanco se comienza a analizar la pertinencia de hacer un juicio por responsabilidad patrimonial en contra de la Delegación Miguel  Hidalgo y de su Jefe Delegacional en cuanto se cause algún daño en sus bienes por esta negligencia o, en su defecto –esperando que nunca sea el caso– una denuncia de hechos por daños en las personas y en su integridad física. Es preocupante que las autoridades no se den cuenta o, peor aún no les importe, el riesgo en que ponen a la ciudadanía por su negligencia o franco “valemadrismo”, al fin que ya se obtuvo el efecto electoral deseado. Este tipo de acciones desnudan de cuerpo entero al gobierno de Miguel Hidalgo y genera una gran desesperanza en la ciudadanía, que ve como los gobiernos emanados del PRD no tienen respuestas reales para una sociedad harta de la demagogía y el populismo;  que igual es complaciente para cerrar y paraliza la ciudad que para hacer banquetas sólo para ganar votos sin importar lo que venga después. Tal parece que habrá que esperar hasta 2015 cuando haya elecciones de nuevo para que el gobierno del PRD concluya lo que inició. Estas obras a medias, son una vergüenza. Parece ser el estilo de Víctor Hugo Romo: hacer medias obras o decir medias verdades.
En Anexo
 
De nuevo en España se prepara la barbarie del Toro de la Vega, el asesinato de un pobre e indefenso animal que muestra de cuerpo entero el subdesarrollo mental de Tordesillas en la madre patria. Es un asco.
 
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