Opinión

Las lecciones del Mundial (I)

Lección 1. Brasil 3, Croacia 1

Al minuto 11, Marcelo no reacciona ante un balón imprevisto y el parpadeo se convierte en autogol. Si Marcelo carga este error el resto del partido, se perderá o cometerá otro. Pero el brasileño se repone. Hace a un lado el sentimiento de culpa y lucha con su equipo hasta conseguir el resultado.

Si usted se equivoca al principio del partido, el primer día de trabajo o el primer año de vida de su empresa, no se desaliente y menos claudique. El partido es más que esos primeros minutos. Aprenda y repóngase. Hay que seguir jugando. Y hacerlo bien, sin flagelaciones ni culpas. El juego se llama ganar.

Lección 2. México 1, Camerún 0

El cuerpo arbitral se equivoca y anula dos goles a México. En el primero hay error, en el segundo incompetencia. A ello se sobrepone México, que sigue insistiendo en su juego hasta que Peralta contrarremata un rechazo del arquero.

A veces su jefe, o la vida, parece no reparar en sus logros. Los minimiza o incluso los anula. Podría uno desanimarse o culpar al árbitro. Pero lo que cuenta es seguir jugando con la misma convicción. El gol que nadie podrá anular lo está esperando.

Lección 3. Italia 2, Inglaterra 1

Andrea Pirlo deja pasar el balón y coloca a Marchisio en excelente posición para anotar. Es el primer gol de Italia.

A veces se puede contribuir al triunfo sin tocar el balón. Basta dejarlo pasar. Si el gol es de otro jugador, no importa. Importa el equipo.

Lección 4. Costa Rica 3, Uruguay 1

Al minuto 24, Uruguay anota. Costa Rica sabe que no tiene la historia ni la calidad del futbol uruguayo, pero juega a la par y agrega una tremenda voluntad hasta revertir el marcador.

No importa que juegue contra un competidor más fuerte ni que éste haya anotado primero. Si mantiene el orden, el trabajo y la voluntad, puede obtener la parte del mercado que busca. Nadie gana antes de que el partido empiece.

Lección 5. Argentina 2, Bosnia 1

Messi hace una pared y luego se quita a dos rivales. Dispara por abajo, pegado al poste.

Cuando el equipo no funciona, una jugada individual puede ser la solución. No abuse de ellas, pero tenga presente el recurso.

Lección 6. Suiza 2, Ecuador 1

En tiempo de reposición, Haris Seferovic culmina un contragolpe y le da el triunfo a su equipo.

A veces una desvelo, un alargamiento de la jornada, hace el milagro. Que se vayan a dormir los que creen que a las ocho de la noche el día ha terminado.

Lección 7. México 0, Brasil 0

La Selección Mexicana hace un gran partido frente a Brasil, pero no anota. Logra el empate porque Guillermo Ochoa hace cuatro paradas insólitas.

En las empresas, los gobiernos, los proyectos, suele reconocerse a los goleadores. Pero igualmente importante es el que los impide. Cada atajada de Ochoa vale tanto como un gol anotado.

Lección 8. Chile 2, España 0

Un seleccionado español cansado, disperso, irreconocible, se marcha a casa en el amanecer del Mundial con siete goles en contra y sólo uno a favor.

Los ciclos terminan. Hay que levantarse, sacudirse las hojas secas de la derrota, y volver a empezar.