Opinión

Las fugas en la economía nacional

 
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Recientemente escuchamos al precandidato estadounidense del partido Republicano, Donald Trump, señalar que de llegar a la presidencia de su país, construirá un gran muro en la frontera sur y hará que México lo pague. La motivación de Trump para decir esto, más allá de su racismo y reflejar el hartazgo de varios sectores estadounidenses respecto a la inmigración de mexicanos, es porque considera que nuestro país está “ahogando económicamente” a Estados Unidos.

¿Pero de verdad México está ahogando a su vecino del norte? De acuerdo con cifras de comercio exterior publicadas por el INEGI en el año 2014 nuestro país exportó a Estados Unidos mercancías con un valor de 318.365 miles de millones de dólares (mmdd), y realizamos importaciones de aquella nación por 195.278 mmdd, lo que nos generó un enorme superávit comercial de 123.087 mmdd. Por su parte, en los primeros cinco meses de 2015 nuestras exportaciones al vecino del norte ascendieron a 124.611 mmdd, mientras que nuestras importaciones provenientes de dicho país sumaron 76.082 mmdd, lo que nos genera un superávit comercial de 48.529 mmdd.

El desempeño de México en su relación comercial con Estados Unidos ha sido tan bueno que de hecho la suma de nuestros superávits comerciales tan sólo en el periodo del año 2012 a los primeros cinco meses de 2015 asciende a 386.525 mmdd. Ante estos datos llama la atención que haya personas en México diciendo que se debe renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y que piensen que el mayor beneficiario de dicho acuerdo sea Estados Unidos.

Las cifras hasta ahora presentadas confirman que efectivamente México es el gran ganador en la relación comercial con Estados Unidos, y es por ello que Donald Trump dice que obligará a nuestro país a pagar el muro; ¿pero qué hace México con este gigantesco superávit comercial? Evidentemente no nos estamos haciendo un país cada vez más rico, sino por el contrario, cada vez hay más pobres.

¿Entonces qué es lo que sucede? Como lo hemos señalado en otras ocasiones, lamentablemente lo que ganamos en la relación comercial con Estados Unidos lo perdemos en nuestro comercio con otras naciones, sobre todo con las asiáticas.

Y es que en 2014 el déficit comercial que tuvimos con los países del continente asiático sumó 109.920 mmdd, y de este total el déficit con China fue de 60.291 mmdd, el que tenemos con Corea del Sur fue de 11.744 mmdd, mientras que el registrado con Japón ascendió a 14.936 mmdd. Se puede apreciar que con estos tres países México concentra el 79.12% de la totalidad de nuestro déficit comercial con las naciones asiáticas.

En lo que va del año 2015 nuestra relación comercial con Asia ha empeorado, ya que en los primeros cinco meses ya registramos un déficit de 46.158 mmdd, de los cuales 24.843 mdd son con China, 4.639 mmdd son con Corea del Sur y 5.919 mmdd son con Japón.

Las anteriores cifras indican que en el año 2014 el déficit comercial promedio diario de México con Asia fue de 301.15 millones de dólares (mdd), mientras que en los primeros cinco meses de 2015 es de 305.68 mdd, y desde luego que esto debe ser visto como una fuga de riqueza por parte de nuestra economía.

Si a estos números le sumamos los 200 mdd que diariamente subasta el Banco de México con el fin de apuntalar el peso mexicano, pues entonces queda claro que nuestra economía registra “fugas” diarias por estos dos conceptos por más de 500 millones de dólares diarios, cifra equivalente a más de 8 mil millones de pesos al día.

Ante estos datos, los líderes empresariales que se han manifestado preocupados por la depreciación del peso y le han pedido al gobierno federal que tome cartas en el asunto, deberían mejor solicitar poner un alto a la sangría de recursos que significa nuestro comercio internacional con las naciones asiáticas. Resulta obvio que sería mucho mejor estrategia para tener un peso fuerte, que en lugar de que el Banco de México subaste diario 200 mdd, el gobierno federal implemente acciones contundentes para comenzar a revertir nuestro creciente déficit comercial con naciones como China con la cual pasamos de tener un déficit comercial de 54.852 mmdd en 2013 a uno de 60.291 mmdd en 2014.

Es importante mencionar que además de evitar que se siga regalando a Asia el remanente de nuestro superávit comercial con Estados Unidos, si se revierte el déficit comercial con las naciones asiáticas, en México podríamos crear los miles de empleos que se requieren para abatir el desempleo que aqueja a 2.201 millones de personas, según el dato publicado por el INEGI correspondiente al primer trimestre de este año.

Pero no obstante esta situación, lamentablemente las autoridades del gobierno federal están dejando pasar la oportunidad que representa la actual coyuntura internacional y por tener un peso bastante depreciado que puede incentivar las exportaciones.

Hasta ahora no hemos visto que se haya anunciado ningún plan extraordinario de fomento a las exportaciones, sobre todo de aquellos sectores intensivos en mano de obra, y por otra parte vemos a instituciones como Proméxico dependiente de la Secretaría de Economía sin recursos para apoyar a empresas en la participación de ferias y misiones comerciales.

No quieren entender que si no se hace un ajuste de fondo en las políticas públicas de este país seguiremos teniendo un desempeño mediocre como el que se ve en el crecimiento de la producción y empleo en la industria manufacturera. De acuerdo con datos de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) en los primeros cinco meses de 2015 el valor de la producción de esta industria creció apenas 2.4% en términos nominales, tasa por debajo de la inflación; mientras que en materia de empleo las cosas no pintan bien porque entre mayo de 2014 y el mismo mes de 2015 el personal ocupado total en esta actividad aumentó en apenas 92,809 unidades.

Ante todo este panorama, esperemos que en la discusión y aprobación del Presupuesto de Egresos 2016 los diputados destinen más recursos para la promoción de exportaciones. Además, se vuelve indispensable que las autoridades de la Secretaría de Economía, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el Servicio de Administración Tributaria (SAT), así como de la Administración General de Aduanas (AGA) implementen las medidas e incentivos que se traduzcan en mayores exportaciones, y menos contrabando y subvaluación en las aduanas del país.

Si no hacen nada, seguiremos sufriendo por la fuga de divisas, el empleo y la producción seguirán teniendo un desempeño mediocre, la emigración hacia Estados Unidos continuará, y nuestro mercado interno seguirá débil como ha estado en los últimos tres años.

Director General GAEAP.

alejandro@gaeap.com

www.gaeap.com

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