Opinión

Las enseñanzas de Felipe González

 

Jamás se es tan inteligente como a posteriori. Demasiados puntos clave se nos escapan, muchos imponderables nos acechan y ninguna ciencia, tan sofisticada como sea, nos puede descubrir el futuro.

Hace 12 años ¿quién hubiera previsto el regreso del PRI a la Presidencia de la República; alguien habría pensado en una etapa de acusado reformismo como la que vivimos?

Redefinir el papel y el lugar del Estado para asegurarle más eficacia y reajustar la naturaleza del liderazgo era impensable apenas hace algunos años. Hoy nos encontramos metidos de lleno en aprender a adaptarnos al mundo del mañana; ser capaces de cambiar de axiología, oficio y de sociedad; en suma, queremos aprender a ganarnos el porvenir.

De esto y mucho más, el expresidente de España, Felipe González, hace despliegue en su última publicación En busca de respuestas; el liderazgo en tiempos de crisis.

¿Qué necesita nuestra sociedad? Evidentemente requiere de flexibilidad para no estallar con la presión de las rigideces; necesita solidaridad para no explotar bajo el peso de las desigualdades. ¿Y qué dice de esto Felipe? Indica que para poder gobernar se requiere que el programa político sea comprendido y asimilado para que con ello la gente se comprometa; de otro modo, la gestión además de incompleta puede ser estéril.

Cuando hablo de un proyecto político capaz de interesar a todos, aludo a un mecanismo intangible que hace que si bien no todos te voten, pero todos se sientan concernidos incluyendo la variedad de intereses, la pluralidad de ideas y la diversidad de sentimientos de pertenencia.

Añade con énfasis en particular: “No es posible vivir en comunidad sin que algo hermane a cada cual con su generación”.

González acude a diversos argumentos y en medio de ellos apunta un ejemplo pertinente: Cuando éramos jóvenes creíamos que la pulsión de cambio era echar abajo la tiranía para que llegara algo diferente; participábamos de una misma inconformidad… pero hoy, ¿qué nuevo marco colectivo compartirán los líderes que protagonizan el urgente relevo generacional?

El expresidente del gobierno español hace un recuento de los mandatarios que más le impresionaron, y por supuesto ahí están Bill Clinton y François Mitterrand por la seguridad de cada uno de ellos, pero relata que quien más le llamó la atención fue Den Liaoning por las grandes transformaciones que operó en China sin perder conciencia de que con ello, también transformaba al mundo. El líder chino pronosticó que para 2050, ese legendario país tendría la mayor economía del planeta. No se equivocó, estamos a pocos, muy pocos años que eso ocurra.

Felipe González nos dice que la globalización reparte el crecimiento y lo ajusta de manera disímil en todas las sociedades. Disminuye la pobreza pero hace más aguda la desigualdad; para neutralizar el efecto, se requiere regular “el estado de ánimo” o entusiasmo con que se acometen los conflictos.

Indica que mientras “Europa lo toma en forma preocupante; en Asia es mejor y, en América Latina el de Chile, Perú y Colombia no son malos. En Cambio en México, pese a su gran potencial, es mucho peor”.

Felipe González dice más, muchísimo más hasta convertirse en fuente necesaria para que nuestros políticos, empresarios y tomadores de decisiones, se vuelquen sobre sus páginas.