Opinión

Las elecciones en la mayor democracia del mundo

El 16 de mayo se conocerán los resultados de las elecciones para la Cámara baja (Lok Sabha) en India y el resultado marcará un drástico cambio en el futuro de ese subcontinente y en la vida de más de mil 200 millones de habitantes. El partido que gane la mayoría de los votos podrá designar al primer ministro que gobernará los siguientes cinco años. Desde 1984, ninguno de los principales partidos ha alcanzado la mayoría, por ello han tenido que formar alianzas con alguno de los 50 partidos que existen, la mayoría de ellos partidos regionales con un gran poder.

La dimensión y complejidad de las elecciones en India no tiene comparación con ningún otro país. Por el número de votantes y extensión territorial, los comicios se celebran durante seis semanas. Hasta ahora, salvo por algunos ataques de la guerrilla maoísta, las elecciones se han desarrollado sin violencia. El padrón electoral es de casi 815 millones de votantes, quienes para ejercer su derecho deben de contar con una credencial con fotografía, que emite la comisión electoral, sorprendente tarea considerando el número de votantes. Para votar se instalarán cerca de un millón de casillas para elegir a 543 miembros del parlamento. Se calcula que las elecciones costarán aproximadamente 5 mil millones de dólares, que cubrirán su organización en todo el país, los gastos de campaña de los partidos y la movilización de las fuerzas de seguridad. Sólo las elecciones de 2012 en Estados Unidos, en las que votaron 121 millones de personas, han sido más costosas.

En las últimas elecciones más de 60 por ciento del electorado acudió a votar. Se estima que en esta ocasión crezca el porcentaje al haber nuevos votantes inscritos y debido a que las campañas han recurrido masivamente a las redes sociales y nuevas tecnologías para atraer el voto de la juventud. Los jóvenes han sido el motor detrás de las recientes protestas masivas contra la corrupción y fueron determinantes en la formación del partido Aam Aadmi o “del hombre común”, cuyo objetivo es denunciar la deshonestidad de los políticos. Un dato sorprendente es que cerca de 20 por ciento de los candidatos enfrentan cargos penales por violación, asesinato o soborno. Los jóvenes están cansados del viejo estilo de hacer política y gobernar. Rechazan el sistema social jerarquizado, el predominio de la élite política y económica y la falta de oportunidades para acceder a la educación o a la fuerza laboral.

El mayor reto de los dos partidos nacionales será recuperar el crecimiento económico. El 70 por ciento de los ciudadanos está descontento por la falta de desarrollo. Tras más de seis años de tasas de crecimiento mayores a 9 por ciento (salvo por la crisis de 2009), las tasas han caído a 4.3 en los últimos dos años, lo que es claramente insuficiente para mantener las expectativas de la población. Esta situación se agrava por los grandes desequilibrios regionales y carencias en términos de ingreso per cápita, infraestructura y acceso a los servicios básicos.

La grave situación económica, aunada a los escándalos por corrupción y la inacción del premier, ha hecho que el Partido del Congreso haya perdido su popularidad y es probable que pierda un número considerable de escaños. Ello le impedirá a Rahul Gandhi llegar a ser primer ministro. Las encuestas ubican como posible ganador al Partido Bharatiya Janata, su candidato a primer ministro es el controvertido Narendra Modi, calificado de antimusulmán y criticado por su extremo nacionalismo hinduísta. Se presenta como gran administrador y como el que puede resolver la crisis. El estado que gobernó, Gujarat, se convirtió en uno de los principales polos de exportación. Preocupa que la población prefiera una vaga promesa de crecimiento económico, aun a costa de perder la tensa paz por el resurgimiento de conflictos religiosos, que seguramente traería la elección de Modi.

Twitter: @lourdesaranda