Opinión

Las 3 colonias más peligrosas de la Ciudad de México

     
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Colonias más inseguras de la CDMX. (Especial)

En 2016, una serie de incidentes generaron preocupación en torno al deterioro de la seguridad en el corredor Roma-Condesa. Los asaltos a comercios y las amenazas que se registraron fueron graves, y continuaron los señalamientos de que los establecimientos de la zona son víctimas de extorsión. Sin embargo, la cobertura mediática tiene sus sesgos, y la atención tiende a concentrarse en los incidentes que ocurren en colonias como la Roma y la Condesa, donde se concentra la actividad económica o donde viven las chattering classes, generando una percepción distorsionada del riesgo. Por eso describo en este artículo la situación de las tres colonias más peligrosas de la capital. En lugar de simplemente contabilizar homicidios u otra variable, la selección de las colonias se hizo con base en la valoración de un equipo de consultores que hacen un seguimiento cotidiano de los incidentes delictivos que ocurren en las 16 delegaciones.

Aunque la prensa reporta de forma cotidiana los eventos delictivos en cada una de estas colonias, rara vez se genera la atención mediática suficiente para presionar a las autoridades a tomar las medidas necesarias para desarticular a las redes delictivas que operan en ellas (como sí ocurrió en la Condesa, cuando se reportó que en un inmueble ocupado por supuestos integrantes de la Asamblea de Barrios operaba como depósito de narcomenudistas y como casa de seguridad). Las colonias más peligrosas de la ciudad son las siguientes:

Colonia Morelos, en los límites de las delegaciones Cuauhtémoc y Venustiano Carranza, donde se ubica el barrio de Tepito. El Barrio Bravo es una de las zonas con más tradición en la capital (sus orígenes se remontan a tiempos prehispánicos). Desafortunadamente, también es uno de los principales centros de narcomenudeo, y de distribución y venta de piratería y de mercancía robada (principalmente en bodegas ubicadas en Aztecas y las calles aledañas). Estas actividades inevitablemente propician que la colonia Morelos registre una alta incidencia de homicidios y extorsiones. En la colonia Morelos también opera una célula criminal conocida como Unión Tepito, dedicada a extorsionar comerciantes y narcomenudistas –a quienes obligan a vender su mercancía– y que también se especializa en la invasión de predios, que después utiliza como puntos de venta de droga y para almacenar piratería.

Central de Abastos, delegación Iztapalapa. La Central de Abastos es una ciudad dentro de la ciudad. Se extiende por 327 hectáreas y es, de acuerdo a distintos criterios, el mercado mayorista más grande del mundo (debido a la histórica centralización de las vías de comunicación; la Central de Abastos no sólo recibe los productos que se consumen en la capital, sino en buena parte del país). La mayor parte de la mercancía que se vende en la Central de Abastos es legal. Sin embargo, en los últimos años se ha observado que la Central tiene una creciente importancia para la distribución de droga en la capital. El incesante flujo de tráileres que llegan a descargar mercancía es uno de los factores que hacen atractivo para las organizaciones dedicadas al narcotráfico establecer operaciones en la Central de Abastos (los decomisos de cocaína son frecuentes en tráileres que transportan fruta y que cuentan con dobles fondos y compartimentos donde se oculta la droga). La principal consecuencia del narcotráfico en la Central de Abastos ha sido un incremento de la extorsión hacia comerciantes, y de las balaceras y ejecuciones entre grupos rivales.

Olivar del Conde, delegación Álvaro Obregón. La colonia Olivar del Conde se ubica entre dos barrancas al poniente de la ciudad. La atraviesa la Avenida Santa Lucía, una arteria que sube desde el Periférico y que lleva a Colinas del Sur, una zona residencial de clase media. La mala urbanización hace de Olivar del Conde un lugar idóneo para la delincuencia. La colonia es un laberinto de andadores, escalinatas y calles angostas que frecuentemente desembocan en un callejón sin salida. La delincuencia en Olivar del Conde es de naturaleza distinta a la de Tepito o la Central de Abastos. Se relaciona principalmente con el constante robo a las rutas de transporte público que suben desde la terminal de Observatorio. Los vecinos ya se organizaron y amenazaron con hacer justicia por propia mano y linchar a los delincuentes.

Las siguientes son otras colonias de alta peligrosidad: Doctores, Buenavista y Centro Histórico, en la delegación Cuauhtémoc; Anáhuac, América, Revolución y Tacubaya, en la Miguel Hidalgo; Constitución de la República y Barrio de Cuautepec, en la Gustavo A. Madero; Narvarte, en la delegación Benito Juárez; Pedregal de Santo Domingo en Coyoacán, y Santa Cruz Meyehualco en la delegación Iztapalapa. Algunos factores comunes a la mayor parte de estas colonias son una combinación de altos índices de marginalidad con una concentración de actividad comercial o la cercanía de rutas importantes de transporte. Sin embargo, cada caso es particular y demanda un análisis de modalidades delictivas, y una combinación de acciones policiales e intervenciones al espacio público.

Twitter: @laloguerrero

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