Opinión

Las buenas señales en la economía de EU


Es probable que cuando usted esté leyendo este texto, el Buró de Estadísticas Laborales del gobierno norteamericano ya haya dado a conocer cuántos puestos de trabajo se crearon durante mayo.
 
En los mercados se habla de una cifra de 167,000 puestos como el escenario probable. Si acaso resultara superior, entonces habría evidencias de que la recuperación de la economía estadounidense va con más fuerza de lo que muchos creen.
En abril fueron 165,000 nuevos empleos y en marzo habían sido 138,000. Sin embargo, en febrero hubo un salto a 332,000 nuevos puestos de trabajo.
 
Si el dato de mayo, que probablemente ya se conozca ahora, resultara significativamente mayor al consenso, resultaría una muy buena noticia para la economía y una mala noticia para el peso.
 
Aunque todavía las señales económicas arrojan signos diversos, cada vez son más frecuentes los indicadores positivos.
Ayer, por ejemplo, la Reserva Federal dio a conocer que la riqueza neta de los hogares creció a una tasa de 4.5% anual y llegó a 70.3 billones de dólares, con lo que se ubica virtualmente en los niveles previos a la crisis de 2008.
Uno de los factores importantes para las familias norteamericanas es que el precio de su casa vale cada vez más, lo que implica que crezca su patrimonio. Y el otro factor que suma es que tienen cada vez menos deudas.
Este hecho se refleja en variables como la venta de vehículos, otra cifra que ayer se dio a conocer.
 
Al mes de mayo, las ventas de vehículosen los 12 meses previos alcanzó 15.2 millones, lo que lleva al nivel de febrero de 2008 y refleja este incremento en la capacidad de compra de las familias norteamericanas.
 
México también se beneficia directamente de esa tendencia pues la producción de autos en el mes de mayo fue 12% mayor que la del año pasado y las exportaciones a Estados Unidos subieron 11%.
 
La buena noticia adicional es que las ventas de autos en el mercado interno crecieron en mayo en 9% respecto al año anterior y se colocaron en el nivel más alto para un quinto mes del año.
 
Este hecho no tendrá un impacto en el corto plazo en el desempeño global  de la economía pero es un signo de que las cosas podrían no ir tan mal como a veces parecen.
 
Como le hemos comentado previamente, el comportamiento del dólar podría verse influido por los resultados que hoy se dan a conocer.
 
Si resulta que los empleos creados rebasan la expectativa de manera considerable, entonces es posible que en los mercados prosigan la venta de papeles de los países emergentes con un desplazamiento hacia los bonos del tesoro de Estados Unidos.
 
El resultado efectivo sería un mayor encarecimiento de la divisa norteamericana.
 
Pero, sólo para ubicarlo, le recuerdo que si el dólar quedara, por ejemplo, en 13.20 pesos al mayoreo el lunes 7 de junio, tendría una apreciación de 2.2% respecto al nivel de un año atrás; una depreciación de 14.1% respecto a la cifra de hace 2 años y de 2.2% respecto a la de hace 3.
En otras palabras, aunque en el corto plazo parezca ser un encarecimiento sustantivo del dólar, la realidad es que  apenas se trataría de un movimiento normal. En otras palabras, aunque en el corto plazo parezca ser un encarecimiento sustantivo del dólar, la realidad
es que apenas se trataría de un movimiento normal si el mundo fuera menos convulso.
 
De hecho, para el crecimiento de la manufactura mexicana serían buenas noticias tener un dólar por arriba de los 13 pesos, pues ello alentaría aún más la exportación de las manufacturas mexicanas.
 
En conclusión, creo que es mejor una economía que avanza y que genera presiones cambiarias a otra que por carecer de dinamismo, produce flujos de dólares hacia países como México y da origen al superpeso.
 
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