Opinión

Lanzar una empresa: el método furtivo

06 diciembre 2013 5:2

 
 
 
Richard Branson / Distribuido por The New York Times Syndicate
 
 
Pregunta: Soy estudiante graduado de emprendedurismo que tiene muchas ideas de nuevas empresas. Lo único que mi educación universitaria no me ha enseñado, lo cual siempre me detiene, es dónde empezar. ¿Cómo saber qué hacer primero? ¡Me siento tan perdido!
 
— Taylor Matysik, Universidad de St. Thomas, Estados Unidos
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Respuesta: Sin importar cuán nuevo sea uno en el proceso de iniciar un negocio, sentirse perdido o abrumado es comprensible y, para muchas personas, simplemente parte del proceso. Un título en creación de empresas no siempre incluye capacitación en las habilidades prácticas que un emprendedor necesita para iniciar una compañía, e incluso cuando sí sucede, realmente aplicar lo que se ha aprendido puede ser sobrecogedor. Una vez que te hayas graduado, quizá descubras que necesitas seguir complementando tus habilidades con cursos en línea, programas de orientación y, lo más importante, experiencia.
 
La buena noticia es que un gran negocio inicia con una gran idea, así que ya estás muy adelantado.
 
 
El primer paso: antes de empezar a hacer algo práctico, acomódate en un lugar que consideres relajante –yo trabajo regularmente desde la hamaca en mi casa en la Isla Necker– e imagina la compañía que puedes crear con base en tu mejor idea. Debería ser una empresa en la que puedas creer, con el cuerpo, el alma y la cartera.
 
 
¿Te entusiasma cómo este negocio marcará una diferencia en la vida de las personas? Esto es crucial, porque si amas tu trabajo, es mucho más probable que perseveres pese a los horarios largos y los apuros que son una parte inevitable de la vida de un emprendedor, y tus éxitos y celebraciones serán más placenteros.
 
 
Mencionaste en otra parte de la nota que me enviaste que tu minor es en artes de la grabación, así que supongo que te apasiona la música. ¿Has detectado una brecha en ese sector? Tras haber iniciado mi carrera en la industria discográfica hace 40 años, puedo decirte que es una travesía divertida. Con el estallido de los servicios de música en línea, seguro hay nuevas oportunidades.
 
 
Lo siguiente es la Prueba Materna, un método en el que siempre he confiado; pregunta a tu madre qué piensa de tus planes. Si su mirada es indiferente mientras le describes la nueva empresa, regresa a la hamaca y empieza de nuevo. Si se entusiasma, pudieras tener una idea ganadora. Como una emprendedora veterana, mi mamá es un excelente juez, pero aun si tu madre no tiene conocimientos empresariales, sin duda sabrá qué es lo mejor para ti.
 
 
Los siguientes pasos involucran riesgo, y esa podría ser la razón de que estés titubeando; algunas personas no pasan de esta etapa, tratando de perfeccionar su plan. Los empresarios exitosos no esperan el momento perfecto, lo crean.
 
 
Desarrolla algunas muestras de lo que pretendes vender, y cuando estés contento con tu producto o servicio, comienza con la mejor y más barata forma de investigación de mercado que es posible: pide a tus amigos, familiares, vecinos y seguidores de redes sociales que lo prueben. Si la reacción es negativa, considera modificar lo que ofreces. No permitas que este proceso te deprima: algunos cambios no significan que tu idea no fuera buena; esto es meramente el primero de muchos ajustes. La flexibilidad y la capacidad de resolver los problemas de manera creativa son cualidades grandiosas en un emprendedor.
 
 
Una vez que hayas hecho esos cambios, trata de vender pequeños lotes de tu producto: en línea, de puerta en puerta, en ferias callejeras, etc. Continúa pidiendo retroalimentación y mantente en contacto con esos clientes. Asegúrate de crear la conciencia de marca correcta: ¿Destaca? ¿Los valores de tu marca atraen a clientes? ¿Atraerán a empleados talentosos?
 
 
A medida que las reacciones de tus consumidores se vuelvan fuertemente positivas, necesitarás comenzar a pensar en ofrecer más del producto o servicio. San Francisco de Asís dijo: “Empieza haciendo lo que sea necesario; luego lo que es posible; y de repente estarás haciendo lo imposible”. Empezarán a surgir asuntos prácticos, como la forma de distribuir tu producto y cómo manejar el flujo de efectivo. Podría ser hora de proponer tu idea a potenciales inversionistas y de contratar y delegar.
 
 
Si has seguido los pasos mencionados, pronto podrías notar que te gasté una pequeña broma, pues tienes una empresa en funcionamiento, sin haber establecido la fecha de lanzamiento. ¡Gran trabajo!
 
¡Y buena suerte con tu nueva empresa!