Opinión

Lana sube, lana baja

 
1
 

 

AMLO.

Gil cavilaba repantigado en el mullido sillón: el dinero es como el amor, se puede hacer buen o mal uso de él, dilapidarlo o utilizarlo en cosas útiles. Gamés no se ha vuelto loco, lo que pasa es que ha leído una noticia que lo dejó turulato. Se trata de carretadas de dinero perdido. El notición armará la tremolina en las cabezas y las mentes de los seguidores de Liópez. Gilga lo leyó en sus periódicos EL FINANCIERO y La Razón: trabajadores liquidados y jubilados de la desaparecida Luz y Fuerza del Centro esperan que las autoridades no le den carpetazo a las denuncias que presentaron hace tiempo en contra de Liópez por un supuesto desvío de fondos. Los electricistas presentaron una denuncia contra Liópez por 66 millones de pesos que pasaron por las manos no tan limpias de Martín Esparza y que sirvieron para financiar el plantón de Reforma.

Ah, el hombre de la austeridad; ah, el hombre tallado por la mano limpia de la honestidad; ah, el hombre que lucha a brazo partido contra la mafia en el poder; ah, el hombre que ahorrará 500 mil millones de pesos para llevarnos a la jauja económica. Pues con la pena, pero ese mismo hombre aceptó dineros sin contraprestación alguna, o como se diga, para pagar el plantón de Reforma. Nada es gratis, ni la lucha de los ángeles. Un lamento desgarrador se oyó en el amplísimo estudio: Ay, mis hijoos sin escrúpulos.

MIÉNTEME MÁS
Los seguidores ciegos y sordos de Liópez dirán que se trata de una injuria, una difamación. Cada quien defiende sus dogmas como puede, eso que ni qué. Su periódico La Razón afirma en una nota de Néstor Jiménez que en realidad el SME entregó a Liópez 144 millones de pesos para el plantón de Reforma y distintas actividades de la campaña de 2012. Esto lo aseguró el extesorero del sindicato, Alejandro Muñoz.

¿Miente Muñoz? ¿Mienten todos los jubilados que reclaman el dinero?

Seguidores de Liópez, ustedes necesitarán Tafil y un antidepresivo consistente en una dosis importante de paroxetina: el extesorero del SME fue responsable de entregar los pagos al personal del SME entre 2006 y 2012. Martín Esparza mostró cuentas por gastos de un millón de pesos a la semana que le fueron pagados con presupuesto del sindicato.

Esto significó recursos sin comprobar, escribe Nestor Jiménez en su nota, por cuatro millones de pesos mensuales. Muñoz sostuvo que al menos dos millones de esos cuatro eran entregados al equipo de Liópez cada mes entre 2006 y 2012. ¿Cómo la ven? Sin albur.

No somos nada, el defensor del pueblo bueno y su equipo de trabajo recibían dinero oscuro y sin recibo o factura de don Martín Esparza. Mejor dicho, sí somos algo, somos unos simuladores encabezados por un líder moral e inmoral. Si Gilga ha entendido algo, cosa improbable, en cualquier otro país esta noticia sería un estallido destructivo: el líder de izquierda era patrocinado bajo cuerda con el dinero de los agremiados de un sindicato de trabajadores electricistas. Pero Liópez goza de una rara aura (ra-ra) de protección que lo protege una y otra vez. Miénteme más, que me hace tu maldad feliz. ¡Mienteng los que diceng que recibimos dinero del sindicato: mafiosos, mengtirosos!

EL SEÑOR QUE LA TRABAJA
A ver, Liópez: ¿quén pompó carpas en el plantón de Reforma? ¿Quén pompó giras proselitistas de trabajo en la campaña de 2012? ¿Qué dice su dedito? Pues resulta que el extesorero del SME afirma que el dinero se entregaba en efectivo. “Yo asistí dos veces a ese restaurante yucateco que está a dos calles de gobernación. No iba López Obrador pero sí gente cercana a él”.

Como les iba yo diciendo: aquí en este restorán la sopa de lima no tiene comparación, y los panuchos ni se diga, y los tacos de cochina, uta, y los dos melones que vienen en el maletín en billetes más o menos pequeños huelen delicioso. Por favor: un relleno negro, bien negro. Les manda decir el jefe que el movimiento les agradece la solidaridad y la confianza y que no se dará por mal servido. Y vénganos tu reino. El final de la nota de Jiménez afirma que 29 mil trabajadores y 15 mil jubilados han pedido que se les devuelvan esos recursos.

La máxima de Mark Twain espetó en el ático de las frases célebres: “Nadie se desembaraza de un hábito o de un vicio tirándolo por la ventana; hay que sacarlo por la escalera, peldaño a peldaño”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

También te puede interesar:
Ostentoso y austero
El Diablo acecha
El Papa se va