Opinión

La violencia digital

    
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Héctor de Mauleón (Tomada de @hdemauleon)

Cuánto hemos escrito de violencia contra periodistas. Cuántas columnas hemos dedicado a la preocupación latente, a los lamentos, a la indignación y a la rabia. Cuánto nos han leído, ¿cuánto les importamos?

Hace 17 días escribí de las amenazas a Héctor de Mauleón, periodista del diario El Universal. En aquél entonces el columnista apuntaba: “Dice el licenciado que ‘quieren darme para abajo’”. Las amenazas no se detuvieron, hace unos días, a través de Twitter, al cronista le mandaron un video donde un hombre le disparaba a una fotografía suya en un campo de tiro.

Y a pesar de la violencia de las nuevas amenazas, De Mauleón ha dicho que no va a parar: “Me llegan amenazas proferidas desde las redes sociales. Por terquedad informo que ahora más que nunca seguiré escribiendo sobre el tema y esperando que las autoridades den por fin con los responsables de este inaceptable intento de amedrentamiento”.

Él es la tragedia más visible de la impunidad de la amenaza. Pero hay decenas de periodistas en la sombra y con el miedo a las autoridades torpes que no han sabido aplicar los mecanismos de defensa, que no los protegen, que no investigan y que los ponen en riesgo.

Ayer, la organización Artículo 19 difundió su informe semestral de ataques a la prensa. Y aunque los encabezados parecen los mismos cada semestre: “Crecen agresiones”; “Funcionarios públicos los que agreden a periodistas”, hay un rubro alarmante en el que poco nos detenemos: la violencia en el entorno digital.

Las cifras dadas a conocer por esta organización revelan que ataques como el que ha sufrido De Mauleón es en el que más incidencia tenemos. Los datos revelan que es el medio por el que más se atenta contra la libertad de expresión: de los 276 casos que documentó Artículo 19, el 43 por ciento, 119 casos, fueron a medios digitales, que por sus características ha favorecido a la constante impunidad.

Y es que no se limita sólo a un intento de hackeo a una página o portal informativo, se trata de amenazas vía redes sociales tan explícitas como las hechas a Héctor De Mauleón; cuentas falsas agrediendo en masa a un periodista, mensajes difundiendo rumores sobre un periodista atacando su credibilidad, o lo que ocurrió con #GobiernoEspía, en el que muchos colegas fueron víctimas y que sí, también es una agresión.

“Estas agresiones incluyeron actos de intimidación, acoso y hostigamiento, amenazas, ataques a sitios y alteración o falsificación de información en línea. Además, se documentaron nueve casos de intervención de comunicaciones (en el primer semestre de 2016 sólo se registró un caso): uno vía telefónica y ocho a redes sociales”, dice el informe disponible a través de Internet.

¿Qué debe hacer un periodista si es amenazado vía Internet? Héctor De Mauleón es un periodista con el reconocimiento suficiente como para generar alarma pública en las amenazas que ha recibido, pero ¿qué armas tiene un reportero más anónimo? ¿Qué hace un periodista en lugares como Veracruz, uno de los estados más peligrosos? ¿Se denuncia igual que una agresión física?
La falta de investigación y de castigo a los ataques a la prensa, nos deja sin amparo.

“La mayoría de las veces, los intentos por remover contenidos se acompañan por amenazas e intimidaciones de carácter legal que de manera ilegítima y desproporcionada refieren a afectaciones a la vida privada, la honra y la protección de datos personales, de quienes están involucrados en los actos denunciados y publicados. Este tipo de prácticas carecen de sustento legal para llevarse a cabo y atentan contra la libertad de expresión e información en línea”, continúa el informe. El crimen evoluciona.

Otro dato a tomar en cuenta: la mayoría de las agresiones documentadas este primer semestre de 2017 es por coberturas que tienen que ver con corrupción, 132 casos; 80 más por temas de seguridad, como el crimen organizado en la CDMX que Héctor De Mauleón ha dado a conocer. No es casualidad.

Por cierto, junto a Veracruz, la Ciudad de México, aquella que se creía un oasis para la prensa por no tener asesinatos de periodistas, es la entidad donde más se agrede la libertad de expresión. Frente a eso, nada que agregar.

Twitter: @jrisco

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