Opinión

La vida y la muerte

 
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Toros.

La tauromaquia se basa en el sustento de la verdad máxima que rige a la Tierra: la vida y la muerte. En cada tarde de toros, la vida y la muerte conviven en una danza casi litúrgica para quienes amamos esta forma de vivir. Los valores inmersos en este arte son pilares para comprender que la muerte nos da vida y que con la muerte no hay gozo; hay grandeza.

El jueves 17 de diciembre en el ruedo de la Plaza México, como en cada corrida, la muerte estuvo presente, en este festejo estuvo a punto de cobrar la vida de un torero. Mauricio Martínez Kingston fue herido gravemente por un toro de la ganadería de San Marcos; el pitón quedó a milímetros del corazón, lo cual hubiese sido definitivo. Los profesionales del toro asumimos esto como un precio que gracias a Dios se paga cada vez con menos frecuencia. Los toreros asumen este riesgo, lo abrazan con valor, dedican su vida al toro, la entregan en el ruedo cada tarde; lo mismo el toro, cuya esencia es la bravura, cuya grandeza es la nobleza con la que es protagonista junto con los toreros, de la creación del arte más intenso que se puede presenciar en la Tierra.

Querido lector, tómate unos segundos y disfruta de la extraordinaria foto que gracias a la ganadería de Los Encinos podemos apreciar. Mire a la orgullosa madre amamantando a su cría, mira en sus ojos la bravura envuelta en la conmovedora nobleza de arropar a su cría para transmitirle el orgullo de ser un toro bravo; la vaca en su gesto está dispuesta a dar su vida para defender su esencia. Esto es la tauromaquia, una forma de vivir asumiendo una forma de morir en todas ocasiones con grandeza, sea toro o sea torero.

El hombre fue puesto en la Tierra por el Dios que usted crea, o por la fuerza o energía de la que usted sea creyente. La inteligencia humana permite al hombre dominar el planeta, aunque por momentos su arrogancia se vea sacudida por fuerzas de la naturaleza que nos recuerdan que estamos aquí de paso. El hombre es superior al resto de las especies por su capacidad de utilizar su inteligencia; los animales utilizan su instinto. Cuando algunos seres humanos se equiparan a los animales, se deshumanizan, quedan incluso por debajo de la cadena animal por despreciar el uso de la inteligencia. Con esto no quiero decir que si se es taurino se es más inteligente; lo que me queda claro es que no respetar al taurino y a las tradiciones de la tauromaquia, la convierte a estos seres en una subespecie llena de odio, cuyos intereses -en la gran mayoría de los casos, económicos- equivalen a los de apoyar guerras o genocidios con fines ajenos a la justicia e igualdad humana.

Con tristeza más que con enojo, he leído muchos tuits o declaraciones desafortunadas de gente que se alegra con la posible muerte de un semejante, cuyo oficio y vocación es el toreo. Esto me confirma la podredumbre de nuestra sociedad, donde el respeto no existe; donde sólo existe la imposición y los juicios sin fundamento, donde mucha gente se autoproclama mejor ser humano por anteponer a los animales que a sus mismos semejantes, a cambio de una notable falta de aceptación en la sociedad.

La tauromaquia es vida, es una expresión artística cuyas emociones han sido fuente de inspiración de los artistas más sublimes de la humanidad, en diferentes ramas del arte; esta afirmación no quiere decir que si una persona no aprecia la tauromaquia es peor ser humano. Esta forma de vida es una expresión artística llena de valores y verdades.

Quienes no lo compartan pero que sí respeten a quienes lo apreciamos, merecen nuestro respeto. El tema delicado es el de la intolerancia impulsada por oscuros intereses económicos para impedir que esta tradición siga viva.

En cada toro hay vida, en cada pitón hay muerte, esa es la verdad que hace del toreo un arte único, merecedor del respeto absoluto de todos, porque hay semejantes capaces de dar su vida en busca de un momento efímero, algo que sólo muy pocos en el mundo son capaces de hacer.

Deseo que esta Navidad esté llena de dicha y salud para usted y para su familia, sea o no taurino. Hagamos un mundo mejor basándonos en el respeto a nuestros semejantes.

Twitter:@rafaelcue

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