Opinión

La tortilla, el table dance y el secretario Martínez


 
El 19 de noviembre pasado escribí que “el precio de la tonelada métrica de maíz amarillo estadounidense se situaba arriba de los 295 dólares en junio pasado".
 
 
Para agosto dos grandes desplomes se habían experimentado, gracias a una temporada de lluvias provechosa que dejó la tonelada en menos de 235 dólares.
 
La caída no terminó ahí, y en octubre se acumulaban caídas adicionales que dejaban la tonelada en 201 dólares. El viernes la tonelada se cotizó en 199 dólares. Y sigue bajando.
 
 
También señalé que era inadmisible que no hubiésemos experimentado una reducción en el precio por kilogramo de tortilla, y que a esas alturas, con esos precios tan bajos, deberíamos estar comprando kilos con reducciones de 20 o 30 por ciento.
 
Pues bien, ayer el secretario de Agricultura, Enrique Martínez y Martínez, aseveró que no habrá reducciones en el precio de la tortilla, a pesar de que sigue cayendo el precio del maíz. Dijo que se mantendrá. De manera ilógica y kafkiana, también aseguró que la “teoría” dice que debería bajar, pero que no ocurrirá.
 
 
Es una verdadera pena que este país no pueda entrar de lleno en una lógica de mercado. Si el precio de la tonelada de maíz baja, automáticamente debería bajar el de la tortilla. Que el secretario Martínez no meta mano para escudriñar por qué no ocurre así, habla de una omisión descomunal de su parte; y que no provea una argumentación estructurada al respecto, peor.
 
 
Que la tortilla no baje de precio ocurre en este contexto: (1) hay una concentración de mercado en la cadena de distribución; (2) los productores o distribuidores están jugando al límite con el excedente del consumidor, a sabiendas de que no hay autoridad que los meta en cintura; (3) la Profeco anda distraída clausurando antros table dance, y (4) el consumidor no entiende la relación entre oferta y demanda.
 
 
Si de por sí le costará mucho trabajo al gobierno de Enrique Peña insertar en la mente del mexicano que la reforma energética implicará reducciones en precios de combustibles; no se ayuda en nada su administración con argumentos como el del secretario Martínez, que sólo se inscriben en la lógica de así son las cosas, y no brinda nombres y apellidos de los distorsionadores del mercado.
 
 
Twitter: @SOYCarlosMota