Opinión

La tentación en la que cae Ricardo Anaya

 
1
 

 

Ricardo Anaya. (Cuartoscuro)

Algo ocurrió. Alguna mala asesoría; alguna confusión. O quizá sea su profunda formación jurídica, que a veces carece notoriamente de una comprensión mínima del sistema económico. Quizá.

El caso es que el presidente del Partido Acción Nacional ha caído en una peligrosa tentación: empezar a descalificar el manejo de la economía y aducir que la política fiscal del gobierno de Enrique Peña Nieto tiene un rumbo “francamente preocupante”.

Pareciera que alguien le dijo a Ricardo Anaya que le sería rentable iniciar un camino para denostar la conducción de la macroeconomía y las finanzas públicas. Intempestivamente un mosco le picó y compró argumentos que hemos escuchado durante años en boca de Andrés Manuel López Obrador, diciendo que los funcionarios públicos gastan mucho en viáticos, vehículos o celulares. Catastrofista, reprobó lo que considera la adopción de una política de endeudamiento equivocada y vaticinó: “De continuar así, México llegará a niveles que pondrán en duda su solvencia”.

Todo eso es mentira y Anaya lo sabe. ¿De qué le servirá a Ricardo asemejar su discurso al de AMLO? ¿Por qué tiene que reinterpretar el fenómeno de apreciación global del dólar para decirnos que el alto precio de esa divisa afecta “ya el crecimiento económico y la generación de empleos”? ¿No ha echado una mirada al fenómeno mundial donde el peso es simplemente una más de muchas divisas de mercados emergentes depreciadas? ¿No ha visto la recesión de Brasil?

¿No sabe que la deuda mexicana está bien calificada y que cada emisión que realiza el gobierno en mercados internacionales es muy bien recibida? ¿Sabe que México goza de una Línea de Crédito Flexible con el Fondo Monetario Internacional y que las coberturas del petróleo han funcionado? ¿Se enteró del recorte al gasto público que instrumentó el gobierno desde 2015? ¿Ya vio las cifras de crecimiento e inflación?

Si el PAN inicia un discurso para separarse ideológicamente del PRI enarbolando banderas económicas equivocadas, y tratando de confundir a la población, cometerá un grave error. Este partido debería funcionar como el crisol político mexicano de las ideas más puras del liberalismo económico, no como el mediocre eco del discurso autoritario de Morena.

Si no lo hace, corre el riesgo inminente de perder esa identidad ideológica fácilmente, y dar vía libre a personas como su propia militante (y quizá próxima ex integrante) Margarita Zavala, o incluso ante personajes como Pedro Ferriz, que sabe defender esos principios con prístina elocuencia para cierto público.

Al electorado le urge una buena baraja de políticos que defiendan un ideario de libertad, no que pasen el tiempo denostando lo que funciona razonablemente bien.

Twitter:@SOYCarlosMota

Correo:motacarlos100@gmail.com

También te puede interesar:

Sagarpa potenciará megaproyecto de Romo de 'blueberries'

AT&T, el 'macho alfa' que faltaba en México

El 'golden friday' de Peña Nieto en Davos