Opinión

La suerte de los gobiernos del PAN

08 octubre 2013 5:2

 
 
Ayer le conté que pocas ocasiones en la historia reciente del país, los gastos del sector público crecieron, como lo hicieron en los 12 años de gobiernos panistas.
 
 
El crecimiento real del gasto público entre 2000 y 2012 fue de 89.6 por ciento.
 
 
Uno de los ingredientes fundamentales de este incremento fueron los ingresos petroleros.
 
 
Pero, empecemos unos años antes… con la mala suerte de los gobiernos del PRI en materia de precios del crudo.
 
 
Entre 1990 y 1994, en los últimos cuatro años del sexenio de Salinas (los que tiene disponibles Hacienda en su sistema de información), los ingresos presupuestales del sector público crecieron 13.2 por ciento en términos reales, lo que implica una tasa anual media de tan sólo 3.1 por ciento.
 
 
Recuerde que en esa época tuvo efecto la reforma fiscal diseñada por Pedro Aspe en Hacienda, que implicó una baja de las tasas de impuestos, tanto del IVA a 10 por ciento, como del ISR a niveles de 35 por ciento.
 
 
En el sexenio de Zedillo, en materia de IVA, se revirtió la baja y en 1995 la tasa regresó al 15 por ciento en los tiempos recordados de la “roqueseñal”, por cierto luego de que las finanzas públicas se colapsaban en los primeros meses de aquel año.
 
 
Sin embargo, hubo la mala fortuna de enfrentar una fuerte caída de los ingresos petroleros. El precio promedio de 1998 cayó hasta ¡10.17 dólares por barril! y el valor de las exportaciones petroleras de aquel año fue de apenas 7 mil 142 millones de dólares, lo que hoy se obtiene más o menos en dos meses.
 
 
Esto condujo a que el crecimiento promedio anual del total de ingresos del sector público fuera de apenas 1.7 por ciento en términos reales en el sexenio completo.
 
 
Como ve, ni en el gobierno de Salinas ni en el de Zedillo hubo un incremento considerable de los ingresos públicos.
 
 
La historia cambió a partir del año 2000. Por eso la referencia a la suerte.
 
 
Aun con el fracaso de la reforma fiscal intentada por Fox, el aumento de los precios del crudo, que fue de 113 por ciento durante su sexenio propició un fuerte aumento de ingresos públicos.
 
 
Los ingresos petroleros crecieron 72 por ciento entre 2000 y 2006 mientras los tributarios apenas crecieron en 18 por ciento.
 
 
No fue necesaria una reforma fiscal para incrementar el dinero en las arcas del gobierno en un monto de 930 mil millones de pesos a precios actuales, entre el 2000 y el último año del gobierno de Fox.
 
 
Durante el gobierno de Calderón pasó algo parecido en materia de precios. Entre 2006 y 2012, el precio promedio del crudo de exportación creció en 91.9 por ciento en dólares, de acuerdo con datos oficiales.
 
 
Sin embargo, los ingresos petroleros en pesos y en términos reales apenas crecieron en 6.9 por ciento debido a que el volumen de producción de crudo se redujo en 21.7 por ciento.
 
 
Vale decir que en el periodo de Calderón, el crecimiento más importante de la recaudación derivó del incremento de los ingresos tributarios, que aumentaron en casi 15 por ciento en términos reales.
 
 
Esto fue por efecto del aumento del padrón de contribuyentes, en 72 por ciento, equivalente a 15.4 millones más de personas físicas y 811 mil más en personas morales, así como por el efecto de la limitación de la elusión fiscal, producto de la instrumentación del IETU y del IDE.
 
 
Sin embargo, para el conjunto del periodo gobernado por el PAN, el crecimiento de los ingresos petroleros –en pesos constantes fue de 84 por ciento mientras que el de los tributarios ascendió a 35 por ciento, es decir, menos de la mitad.
 
 
Quizás la historia hubiera sido otra si los gobiernos del PAN no hubieran contado con los recursos adicionales derivados del alto precio del crudo. No lo sabemos.
 
 
Lo que sí sabemos es que ya no se puede jugar a la ruleta, apostando a los precios del crudo como salvación para las finanzas públicas.
 
 
La suerte se acaba alguna vez.
 
 
Twitter: @E_Q_