Opinión

La sociedad enfrenta a la corrupción

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Virgilio Andrade, nuevo titular de la SFP. (SFP)

Presidente de Sociedad en Movimiento.

La sociedad ha hecho suyo el tema de la corrupción y está actuando en consecuencia. Nos congratulamos profundamente por ello. Los hechos recientes han rebasado los límites de la tolerancia, de la gran tolerancia con la que se ha manejado este gravísimo problema y las circunstancias han obligado a la acción por parte del Estado ¿Tendremos ahora los resultados esperados? ¿Será nuevamente un caso de “mucho ruido y pocas nueces” como tantos otros? Sólo los resultados, que deben sentirse desde ya, nos darán la respuesta a estas preguntas. No podemos dejar que el tiempo avance en vano, por vergüenza no podemos seguir ocupando el lugar 103 en materia de corrupción y el 96 en lo que toca a impunidad en el concierto de las naciones.

El Presidente Peña Nieto ha respondido a los reclamos de la sociedad, con gran retraso y de manera insuficiente, pero finalmente respondió.

La decisión de revivir a la moribunda Secretaría de la Función Pública y poner al frente de ella a Virgilio Andrade, funcionario prestigiado con amplia experiencia es buena, pero insuficiente. Buena, porque anuncia ocho medidas concretas para atacar este gravísimo problema. Insuficiente porque algunas de las medidas requieren mayor precisión y enriquecimiento y, principalmente, porque nombra a cargo de esa delicada responsabilidad a un secretario de estado que, por definición, responde al ejecutivo, quien está sujeto –y así lo ha señalado el propio presidente- a la investigación de sus bienes y los de su esposa, particular, pero no exclusivamente, la ahora famosa casa blanca y su propiedad en Ixtapa. El secretario al que hago referencia ya declaró públicamente sus limitaciones para investigar las transacciones entre particulares, entre las cuales están las de Enrique Peña Nieto y su esposa ¿No sabía esto el señor presidente al hacer el nombramiento de su subalterno?

El Congreso no ha quedado satisfecho con la propuesta del presidente, pero cierto es que el propio Congreso ha sido omiso en el tema ya que no ha tenido la voluntad política para integrar una comisión investigadora y ha sido renuente a legislar sobre el conflicto de interés. Por lo pronto, nosotros creemos que debe impulsar, como una de sus principales acciones, el Sistema Nacional Anticorrupción que ha quedado detenida en el Congreso por las tácticas dilatorias del PRI.

Sociedad en Movimiento, la organización que me honro en presidir, ha tomado también el tema de la corrupción entre sus manos y ha convocado a muy diversas organizaciones para que se unan a esta lucha. Otras organizaciones han actuado ya, impulsando, entre otras cosas el Sistema Nacional Anticorrupción al que nos hemos referido. El sector empresarial, a través del Consejo Coordinador Empresarial y de la Coparmex, han tomado la iniciativa y están actuando con fuerza y liderazgo, no sin reconocer previamente que la corrupción también involucra a sus propios miembros.

Sociedad en Movimiento se ha propuesto desarrollar un programa cívico orientado a lograr que el voto ciudadano sea un voto contra la corrupción, mediante la información que pueda conocer sobre la trayectoria de los candidatos y su compromiso personal con la transparencia y la rendición de cuentas. Las elecciones en puerta presentan una muy buena oportunidad para promover el ataque a la corrupción involucrando en este esfuerzo a los candidato a los puestos de elección.

El involucramiento del señor presidente, del Congreso y de la propia sociedad en la lucha contra la corrupción representa una oportunidad única que no debemos desaprovechar. Debemos enviar un mensaje a nuestros niños -los futuros ciudadanos que tendrán a su cargo, en su momento, el destino del país,- del compromiso ineludible que deben asumir con la honestidad. Hagamos todos y cada uno de nosotros la parte que nos corresponde desde la trinchera en donde nos movemos. Llegó el momento de actuar y de exigir una política de cero corrupción a todos nuestros dirigentes y a la propia sociedad.

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