Opinión

La Sociedad debe ponerse en movimiento

02 enero 2015 14:38

¿Qué queremos? ¿Una sociedad apática e irresponsable? ¿Una sociedad que analiza, critica, acaso propone, pero se queda en la plática de café? O bien una sociedad que después de hacer esto último se organiza y se decide a actuar.

Mal termina este 2014 con un llamamiento a la revolución por parte del autodenominado Frente Popular Revolucionario, quien siempre ha estado presente y cuyos orígenes los encontramos en las guerrillas que se han gestado en el Estado de Guerrero y que ahora, a la luz del lamentable caso de Ayotzinapa, aprovechan la oportunidad para incitar a la violencia y proponer la cancelación de las elecciones, lo que es inaceptable para el Estado, pues subvertiría el orden constitucional ¿No serán también ellos, los guerrilleros, los promotores del desastre? Esperamos, fundadamente, que no tengan éxito y que una mayoría avasalladora de la sociedad los rechacemos y solicitemos a las autoridades su acción inmediata y rotunda, dentro del margen de la ley. Pero no podemos pasar inadvertido el malestar de la sociedad en relación a los hechos ocurridos durante el año que está por concluir.

Los episodios de Ayotzinapa, de Tlatlaya, de la Casa Blanca, de los permanentes descubrimientos de cadáveres en fosas clandestinas, de las acciones cada vez más amenazadoras del crimen organizado alimentado por el narcotráfico, del enriquecimiento ilícito de políticos prominentes que gozan de vergonzosa impunidad, de los lamentables hechos ocurridos en Michoacán, Tamaulipas, Guerrero, Chihuahua, Morelos, Estado de México - por mencionar algunos estados de la república-, de las justificadas protestas de los alumnos del IPN, de la inaceptable tolerancia de nuestras autoridades a actos vandálicos ejecutados por grupos dedicados a ello… y la lista podría ser larga, muy larga. Todo ello a la luz de un presidente que se ha debilitado notablemente y que escucha voces cada vez más frecuentes solicitando su renuncia, presidente rodeado de un gabinete que no acaba de dar el ancho, incluyendo a sus ministros más cercano: los secretarios de Hacienda y de Gobernación. Los cambios que resulten necesarios para la buena marcha del país no deben esperar. Los partidos políticos, por su parte, están obligados a cambiar su actitud y postular candidatos de demostrada capacidad y honestidad, dignos de ocupar el puesto para el que se les propone.

Los ciudadanos, a través de nuestras organizaciones, incluyendo las empresariales, debemos sacudirnos nuestra pasividad, estar alerta y dispuestos a actuar. Actuar inteligentemente, en forma pacífica pero firme. Pasando de la molestia, al análisis cuidadoso de la situación, a las propuestas constructivas y a las acciones que de ellas se originen. Nuestro objetivo debe ser, finalmente, el fortalecimiento de las instituciones, pero para esto, insistimos, deben realizarse los cambios que resulten necesarios a la luz de las circunstancias, conscientes de que si seguimos haciendo lo mismo con los mismos, el resultado será el mismo.

El Estado de derecho debe tomar su lugar y la corrupción desaparecer ¿Qué dice el gobierno a esto que es una de sus principales responsabilidades? Los casos de Oceanografía, del tren a Querétaro, de la línea 12 del metro, por mencionar algunos, son inaceptables y exigimos conocer el resultado de la investigaciones. El desarrollo económico generador de empleos dignos es indispensable y debe hacerse lo necesario para lograrlo. El Estado debe reconocer que una de sus principales responsabilidades es la de propiciar las condiciones adecuadas para que la iniciativa privada genere esas indispensables fuentes de empleo.

Los ciudadanos, por nuestra parte, debemos comportarnos a la altura de las circunstancias, no sólo exigiendo al gobierno que cumpla con sus obligaciones y cambie a los funcionarios ineptos, sino también contribuyendo a buscar la paz social en nuestra casa, en nuestra colonia, en nuestra escuela, en nuestra comunidad, en nuestra fuente de trabajo y procurando, a través de los cientos de miles de empresarios micro, pequeños y grandes, generar la riqueza y los empleos propios de su actividad. Empresarios, siempre lo señalamos así, socialmente responsables.

El potencial de México es enorme, no nos cansaremos de decirlo, pero lo que necesitamos es la audacia para conquistarlo y la capacidad y honestidad de todos los involucrados, sean estos del sector público o del privado.

Cada uno de nosotros, haciendo la parte que esté a nuestro alcance, sea ésta poca o mucha, es lo que cambiará de raíz a nuestro México querido y le dará la dimensión que ahí está, esperando a que haya ciudadanos íntegros que estén dispuestos a impulsarla.

Esperemos con ansia que el 2015 sea el año en que los síntomas adversos y las amenazas de violencia, sean el acicate para transformar los retos en oportunidades

¡Feliz Año Nuevo!

Presidente de Sociedad en Movimiento
Alberto.nunez33@gmail.com