Opinión

La simulación de todos

    
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Partidos políticos.

¿Por qué les encanta la simulación? Los partidos políticos mexicanos están empecinados en demostrar que son democráticos, cuando en realidad las decisiones las toman unos cuántos en lo más alto de la estructura partidista.

De pronto escuchamos a Ulises Ruiz (exgobernador de Oaxaca) pedirle al PRI que abra a su militancia la elección de candidato a 2018, ¿hay algo que suene más antipriista que esta idea? ¿Habrá algún tricolor que se compre este sueño guajiro alejado del dedazo presidencial? Yo creo que no.

Del otro lado, Margarita Zavala pide que se abra a la ciudadanía la decisión del candidato azul del próximo año, cuando es bien sabido que la decisión recae en su presidente de partido que, por cierto, se autonombrará candidato a la Presidencia. ¿Por qué simplemente no aceptan esta realidad?

Y, por supuesto, Morena no es la excepción. Este fin de semana, el partido que tanto ha criticado las prácticas de ‘la mafia del poder’, realizó una encuesta entre quienes se han apuntado para gobernar la Ciudad de México, que ni ellos entienden. ¿Para qué? No lo sé, al final, la decisión la tomará el señor López y punto.

Sería mucho más sencillo si el PRI sale a decir que la decisión la tomará el Presidente, que Acción Nacional nombrará a Ricardo Anaya como candidato, y López Obrador en Morena dijera que para gobernar su bastión más importante, sigue pensando su decisión entre Claudia y Ricardo.

Ahí podría comenzar una ‘honestidad valiente’, en la que nos ahorraríamos debates vacíos, dinero tirado en encuestas, giras sin sentido, y desgaste político y emocional de tantos que suspiran por el poder.

En Morena hay cuatro personajes que públicamente han dicho que quieren sustituir a Miguel Ángel Mancera en la administración de la capital del país: Claudia Sheinbaum, Ricardo Monreal, Martí Batres y Mario Delgado. Ante la evidente falta de consenso y de transparencia, y el mutis que ha hecho su líder nacional, se decidió que el elegido, quien tendría muchas probabilidades de gobernar a los casi 10 millones de capitalinos el próximo sexenio, saldría por medio de una encuesta.

De nuevo: la simulación. La parodia de una democracia que sale desde el dedo de un líder que no asume que la decisión está sólo en sus manos. Peor aún, el ejercicio ‘equitativo’ que Morena hizo este fin de semana en la capital es opaco, confuso.

En el mismo escenario, junto a la opacidad se encuentra la indecisión. Luego de las críticas que recibieron los lopezobradoristas por no dar a conocer método de encuesta, a quién está dirigida, qué se preguntó, cuándo, a quién, a la secretaria General, Yeidckol Polevnsky, no se le ocurrió mejor excusa que decir que no son opacos, sino discretos.

“Una cosa es la opacidad, que es una cosa muy distinta; nosotros cuidamos la secrecía para tener la certeza de que nadie puede incidir, ninguna influencia externa que no sea la opinión que se recoge con las encuestas”, dijo.

¿Y cómo vamos a estar seguros los capitalinos que esas encuestas no recogieron sólo la opinión de su líder, si no se conocen ni datos ni metodología ni nada? Es verdad, secrecía no es igual a opacidad, pero tratándose de los políticos, vaya que se parecen.

“Precisamente porque estamos en contra del ‘dedazo’ y queremos hacer las cosas diferentes, hemos establecido un conjunto de lineamientos que nos permitan trabajar con la decisión mayoritaria y no la de un liderazgo, la de una amistad, la de una relación”, agregó la funcionaria ayer en una entrevista sobre la misteriosa encuesta y una posible decisión desde la cabeza del partido.

Y la cosa se torna más confusa, si encima Polevnsky dice que esta famosa encuesta entre los únicos 4 aspirantes a la Jefatura de Gobierno no necesariamente nos dirá quién será el candidato, sino un ‘Coordinador territorial’ que quizá, y enfatiza en QUIZÁ, sea el candidato. ¿Entonces, hicieron una encuesta para conocer al favorito de la población –según ellos– para representar a Morena, pero ni así estaríamos seguros que sea el candidato final?

Menos mal que estamos hablando de Morena, ese partido que ha crecido con el discurso de saber gobernar diferente, pero replicando las prácticas de aquellos a quienes quieren dejar atrás.

Twitter: @jrisco

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