Opinión

La SEP entrega el Poli
a Morena

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Enrique Fernández Fassnacht

La presión de los líderes de la Asamblea General Politécnica (AGP) sobre las autoridades del IPN ha logrado que en menos de siete meses ese Instituto dependiente de la Secretaría de Educación Pública se encuentre prácticamente descabezado.

Treinta directores (de un total de 44) de unidades escolares han debido renunciar porque los alumnos y profesores de la Asamblea General han puesto como condición sus remociones para continuar sentados en la mesa de diálogo.

Los líderes del movimiento que llevó a la huelga al Politécnico a finales del año pasado han manifestado su desacuerdo con la permanencia de los directores en sus cargos y exigen su salida para poner a otros seleccionados por ellos.

El IPN, que depende de la SEP, se los cumplió.

De acuerdo con la detallada nota informativa que hoy nos presenta Jafet Tirado en las páginas de este diario, además de los 30 directores que han depuesto, también hay que sumar a los líderes de 15 unidades de nivel superior, 14 más de nivel media superior y una unidad interdisciplinaria.

El movimiento huelguístico del Politécnico estuvo encabezado por Morena, partido que se apresta a tomar las riendas de la institución al poner a sus afines en los cargos de directores de unidades escolares.
Como se recodará, el movimiento de huelga liderado por Morena logró la salida de la directora del IPN, Yoloxóchitl Bustamante y su secretario General, Fernando Arellano.

¿Cuál es la idea de la SEP en estos diálogos con la Asamblea General Politécnica? A juzgar por los resultados, todo se encamina a entregar a Morena el control del IPN, como lo tiene sobre la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM).

Mañana viernes se reunirá el director del IPN con integrantes de la Asamblea General para la conformación de la comisión organizadora del Congreso Nacional Politécnico, cuya realización fue uno de los acuerdos signados con la SEP para levantar la huelga.

Ese Congreso va a decidir el futuro de una institución fundada en 1936 por el presidente Lázaro Cárdenas, y en la cual se han formado miles de profesionistas de excelencia.

Una de las principales demandas de la Asamblea General es que el IPN pase a ser un instituto autónomo, y que las autoridades sean electas por los alumnos, profesores y trabajadores en general.

Con todo respeto para sus muy dignos oficios, un jardinero, un empleado de limpieza y un alumno de primer ingreso no pueden decidir sobre quién debe dirigir Medicina o Ingeniería Química.

Pero es la forma en que Morena pasará a tener el control oficial de ese instituto de educación superior, aunque por la vía de los hechos la Secretaría de Educación se lo ha ido entregando ya, con la renuncia de todos los directores que los asambleístas han pedido.

Twitter: @PabloHiriart

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