Opinión

La recuperación gana inercia

El informe recién publicado sobre el Producto Interno Bruto de Estados Unidos fue realmente impresionante. Una tasa de crecimiento de 5.0 por ciento y todo es demanda final en lugar de rebote de inventario. ¿Pero qué significa todo esto?

No significa necesariamente que sea hora de apretarse; eso depende principalmente de qué tan lejos sigamos estando de la meta de empleo e inflación, no de qué tan rápido estemos creciendo. Recuerden, la economía estadounidense creció en 10 por ciento en 1934, lo que ni remotamente significó que la Depresión estuviera cerca de acabarse.

Sin embargo, lo que el informe debería hacer es desacreditar aún más la teoría de “¡Ma, me está viendo feo!” respecto a la economía de Obama. Supuestamente deberíamos estar teniendo la peor de las recuperaciones porque el presidente Obama es un socialista keynesiano que ahuyentó a los empresarios. De hecho, estamos teniendo mejor recuperación que el supuesto auge de Bush.

Por supuesto, podemos contar con escuchar en cualquier momento gente que afirme que los números están toqueteados; que de hecho tenemos una producción en caída e inflación de dos dígitos, y que nos están robando nuestros preciados fluidos corporales.

Recesión, recuperación y oro
Dave Weigel, reportero de Bloomberg, señaló recientemente en un artículo que cuando Obama fue reelecto en 2012, los sospechosos de siempre nos dijeron que huyéramos a las montañas y que de paso compráramos oro, ¡porque venía Zimbabue!
O, de hecho, no. El precio del oro ha caído mucho.

No obstante, es importante entender por qué los precios eran altos para empezar. El oro no es una protección contra la inflación. Es algo que la gente compra cuando el rendimiento real de activos alternativos es bajo.

El precio del oro aumentó conforme las tasas de interés reales se volvieron negativas, gracias a una economía deprimida en Estados Unidos. Una economía, por cierto, propensa a la deflación, no a la inflación.

Y conforme la recuperación ha ganado fuerza, las tasas de interés reales han aumentado y el precio del oro ha bajado.

Entonces, la recuperación de Obama ha desbaratado las esperanzas de catástrofe del ala derecha y ha propinado un golpe al cuerpo a su inversión favorita.

Twitter: @NYTimeskrugman