Opinión

La recta final

    
1
   

   

Módulo especial spots de partidos políticos

1. Dos punteros: PRI y PAN con una intención de voto superior a 20 por ciento. Si bien la distancia entre ambos se ha ensanchado, a favor del primero no es posible adelantar vísperas. La moneda está en el aire. La gran pregunta es si el PRI logrará romper la tendencia histórica. Porque desde 1997, ningún partido en el gobierno ha obtenido la mayoría absoluta en las elecciones intermedias.

2. La disputa en el interior de la izquierda muestra dos datos importantes. Contra lo que se pensaba, el PRD no se ha desplomado. Sin embargo, la intención de voto a favor de Morena se ha incrementado. Esto significa que el movimiento de AMLO se está alimentando en otros veneros. A lo que se añade una cifra interesante, hacia 2018: sumados Morena y PRD tendrían una intención de voto por encima de 20 por ciento, como el PAN y el PRI.

3. Sea de ello lo que fuere, lo cierto es que antes del 7 de junio López Obrador se apuntó ya una doble victoria: aseguró el registro de su partido y se ha posicionado como candidato a la presidencia de la República. No sólo eso. La disputa por el tercer sitio ya es entre dos: Morena y el PRD; aunque parece que los perredistas mantendrán la delantera. Pero nada está escrito. Los indecisos son una incógnita indescifrable.

4. El Partido Verde ha perdido impulso y todo indica que se situará por debajo del 10 por ciento. No hay duda que la campaña en su contra, que incluye la demanda de retirarle el registro y las multas millonarias del INE, le afectaron severamente. Se ha convertido en el villano de la historia, aunque la verdad sea que no es peor que el resto de los contendientes.

5. El descenso en la intenciones de voto por los verdes repercute de manera directa en el primer escalón de la contienda. Porque la pregunta respecto de los punteros no es solamente si el PRI obtendrá la mayoría relativa, sino si logrará conservar la mayoría absoluta en alianza con el Partido Verde.

6. Los partidos que tendrán mayores problemas para conservar su registro serán los nuevos: Partido Humanista y Encuentro Social. En el mismo riesgo se encuentra el Partido del Trabajo.

7. Movimiento Ciudadano y Nueva Alianza están en mejores condiciones. El primero, porque ha integrado nuevos liderazgos, como Hipólito Mora, exdirigente de las autodefensas, y ha relanzado a personajes como Enrique Alfaro, candidato a la presidencia municipal de Guadalajara, quien perdió hace tres años la gubernatura del estado por un pequeño margen. El segundo, por el voto corporativo del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación.

8. Lo que pase con el Panal puede tener una influencia decisiva para la estrategia priista de conservar la mayoría en la Cámara de Diputados. Porque si el PRI y el Verde ven descender sus intenciones de voto, los diputados de Nueva Alianza (por pocos que sean) pueden hacer la diferencia entre una mayoría relativa y una absoluta.

9. La mayoría de las elecciones para gobernador están cerradas o muy cerradas. El riesgo que se corre, dada la nueva legislación que contempla la anulación del proceso electoral por rebasar los topes de campaña, si la diferencia entre el primer y el segundo lugar es menor al 5 por ciento, es que se desate una serie de impugnaciones legales que terminen en el Tribunal Federal Electoral. Un dato nuevo que complica el escenario.

10. Las candidaturas independientes son otro factor novedoso. Jaime Rodríguez, El Bronco, ha roto ya el esquema bipartidista PRI-PAN en uno de los estados más ricos y tradicionales de la República. Y además, ha puesto en evidencia que los independientes pueden convertirse en una válvula de escape del hartazgo ciudadano; antes que El Bronco, Enrique Alfaro, “militante tangencial” de Movimiento Ciudadano, sentó en Jalisco un precedente similar en 2012, y ahora podría ganar la ciudad de Guadalajara.

En suma, una incógnita y dos sorpresas. La primera es si el PRI logrará retener la mayoría relativa y, en alianza con el Verde y el Panal, forjar un bloque mayoritario para lo que resta del sexenio. López Obrador, por su cuenta, aún antes de la jornada electoral, ya dio el campanazo. Y a futuro, los independientes no serán meras figuras decorativas, sino podrían hacer la diferencia.

Twitter: @SANCHEZSUSARREY

También te puede interesar:
El problema de fondo
Santos: dos reflexiones y una conclusión
GDL: la lección