Opinión

La receta para la felicidad financiera

 
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[Las regiones con mayor crecimiento tanto de individuos ricos como de monto de riqueza fueron América de Norte y África. / Bloomberg] 

¿Quieres hacerte rico en unos cuantos pasos? Es normal, una característica de los seres humanos es buscar de manera continua patrones de comportamiento que podamos seguir para lograr un objetivo. Hay experimentos en los cuales se ha proporcionado información aleatoria y sin conexión, pero los sujetos estudiados inventan relaciones entre los datos.

Al hacer una búsqueda de libros de 'cómo llegar a ser rico', Amazon arrojó 94 mil 659 títulos. Si estas fórmulas funcionaran ya se habrían acabado la disparidad social tan inmensa que hay en la población del mundo o cuando menos se habría elevado el número de personas con poder económico; sin embargo, esto está lejos de suceder.

Si queremos simplificar una forma para alcanzar la mayor satisfacción posible en el manejo de nuestros recursos personales lo más sencillo es el concepto de 'balance', con todo lo que significa.

El reto no es dejar de gastar, tener mayores ingresos, hacer inversiones exitosas o dejar de endeudarse, sino tener claro cuál es el nivel socioeconómico con el que se cuenta y buscar un equilibrio en las decisiones que permita disfrutar lo obtenido, pero con una responsabilidad sobre el futuro.

La toma de decisiones en esta materia genera una combinación infinita de posibilidades, pues detrás de ella se encuentran aspectos tales como la distribución del gasto; la definición de cuánto ahorrar; la resolución de dónde depositar los recursos; cuánto riesgo se está dispuesto a asumir; la elección de cobertura de seguros; o la opción de endeudarse para adelantar compras, entre muchos otros.

El reto es encontrar la armonía entre todos estos conceptos, porque un sesgo hacia cualquier alternativa provoca un efecto negativo.

Es como un Yin y Yang de la filosofía oriental, donde hay siempre dos posiciones extremas y el reto es mantener un balance justo que implica distribuir en forma equitativa los recursos entre los gastos necesarios; disfrutar lo que se tiene, con la responsabilidad de largo plazo y hacer una mezcla sana de ahorro, inversión y aseguramiento. Incluso, optando por tomar crédito cuando así sea necesario para crecer como persona y como familia.

Cierto, el 'balance' es fácil de sugerir y muy complicado de llevar a cabo, por lo que se convierte más en un camino que en una meta específica; es decir, procurar ese equilibrio, y aún cuando éste se pierda, buscar regresar a él.

Twitter: @finanzasparami

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