Opinión

La reacción inesperada

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Donald Trump. (AP)

Con sus comentarios sobre México y los migrantes mexicanos, Donald Trump abrió una enorme caja de Pandora, en sí misma reveladora y muy probablemente, sin proponérselo, inicie un debate sobre la presencia mexicana en Estados Unidos del que pueden resultar cosas muy interesantes. Hablar mal de los mexicanos le ha valido un incremento en sus números de aprobación entre el sector republicano más conservador, pero le ha generado un enorme costo económico y de imagen pública. En el fondo, lo que sus peroratas revelan es una enorme ignorancia sobre la realidad demográfica de su propio país.

Lo que pasa es que hablar mal de los mexicanos, de los hispanos en Estados Unidos, equivale a hablar mal de millones de ciudadanos que con su esfuerzo diario y cotidiano aportan al desarrollo de ese país y no de un segmento minoritario carente de poder económico y político.

Empresas tan poderosas como Macy’s, Univisión, NBC, entre otras, han respondido a los insultos de Donald Trump por al menos dos razones: el rechazo a la discriminación y acusaciones sin fundamento, pero, sin duda alguna, han respondido fundamentalmente por el peso que nuestra comunidad representa en sus audiencias, sus niveles de consumo y su participación de mercado. De hecho, que los mexicanos y los latinos sean muy importantes para estas empresas y que reaccionen en consecuencia, no debería de sorprendernos. Los siguientes datos muestran la importancia de esta comunidad en Estados Unidos.

1. De los 35 millones de mexicanos en Estados Unidos, 23 millones han nacido en ese país, y otros muchos cuentan con residencia permanente (green card) o temporal autorizada.

2. Hay 55 millones de hispanos (el 18 por ciento de la población y el grupo poblacional que más crecerá durante los próximos 45 años). Según fuentes norteamericanas se estima que en 2060 los hispanos serán ya la tercera parte de la población total del país.

3. Los hispanos menores a 18 años son 17 millones. Cada año 80 mil hispanos nacidos en Estados Unidos cumplen 18 y pueden votar y se convierten también en potenciales consumidores.

La edad promedio de los mexicanos nacidos en Estados Unidos es de apenas 17 años.

4. La población total de mexicanos en Estados Unidos es superior a la población total de países como Costa Rica, Guatemala, Uruguay, Chile, Venezuela o Perú.

5. Si hoy los hispanos dejaran de consumir, la economía norteamericana perdería una capacidad de consumo equivalente a mil 330 billones de dólares, superior al PIB de países como Holanda, Suiza, Taiwán, entre otros, y equivalente a 10 por ciento de la compra total de Estados Unidos.

6. Los mexicanos en Estados Unidos están cada día mejor preparados e ingresan cada vez más a la Universidad. 82 por ciento de los mexicanos de segunda generación tienen 12 años o más de escolaridad, es decir, high school o más; siete de cada diez se matriculan en educación superior una vez que terminan high school.

7. La población hispana fue la segunda en recuperar mayor cantidad de empleos: 6.5 por ciento, después del periodo de recesión 2007-2009.

8. Se ignora la importancia que los mexicanos le dan a la familia. Mientras en Estados Unidos el 66 por ciento de los hogares son familiares, los hogares mexicanos son el 81 por ciento.

9. Actualmente cinco de cada diez hogares México-americanos habitan una vivienda propia. Esto es de gran importancia para la economía estadounidense, pues en promedio cada vivienda adquirida tiene un valor de 194 mil dólares o 3.1 millones de pesos mexicanos.

En conjunto, los hogares mexicanos han adquirido 5.2 millones de viviendas en Estados Unidos, con un valor estimado total de un billón de dólares.

10. El número de posibles votantes latinos pasó de 7.7 millones en 1998 a 23.7 millones para 2012.

11. La participación electoral de los hispanos pasó de 3.7 millones en 1998 a 12.5 millones en 2012.

12. Estimaciones muestran que para 2030 habrá 40 millones de hispanos como posibles votantes.

13. Los republicanos necesitan del voto de los hispanos para ganar las elecciones presidenciales. En los últimos años ha bajado el porcentaje de votos de los latinos hacia candidatos republicanos, mientras que 2004 fue de 40 por ciento (la última vez que ganó un candidato presidencial republicano), en 2012 fue de 27 por ciento.

14. Las dos elecciones con mayor número de votos hispanos han sido la de Bill Clinton en 1996 con 72 por ciento; y la elección de Barack Obama en 2012 con 71 por ciento de los votos hispanos.

Sin desestimar la solidaridad con nuestra comunidad por parte de estas organizaciones, es claro que no responder a los agravios les significaban enormes costos y consecuencias, porque quienes siguen insistiendo en la narrativa de que ser mexicano o hispano es sinónimo de ser indocumentado, de ser un costo o amenaza, ignoran la propia realidad de su país e ignoran que están agraviando con sus dichos y sus hechos a millones de ciudadanos, millones de consumidores y también de votantes, exactamente igual a ellos.

Twitter: @JosefinaVM

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