Opinión

La rara, rarísima, revolución energética del GDF

El GDF intentó colar un silencioso gol que podría impactar al presupuesto de la ciudad de México durante los próximos 23 años por un monto de alrededor de 42 mil millones de pesos.

Ocurrió el 28 de abril, dos días antes de que la ALDF cerrara su periodo ordinario. La noche de ese lunes llegó un proyecto de dictamen. Sus promotores querían que se aprobara de inmediato, a las 10 de la mañana del día siguiente. Los bejaranistas dijeron no y Miguel Ángel Mancera fue frenado en seco. ¿Qué pretende hacer el jefe de gobierno con ese dinero? Comprar y producir electricidad, y pagar las obras del Circuito Interior.

Un borrador del dictamen que solicita la autorización para la afectación de cantidades remanentes de participaciones federales así enuncia los proyectos: 1) Clausura definitiva de la IV etapa del relleno sanitario Bordo Poniente. 2) Autoabastecimiento de energía eléctrica por cogeneración. 3) Autoabastecimiento de energía eléctrica generada a partir de un parque eólico. Y 4) Circuito Interior.

Para el Circuito Interior se está pidiendo autorizar un contrato de Prestación de Servicios a Largo Plazo (PPS) por 6 mil 500 millones de pesos (más IVA) a pagar en anualidades hasta el 2026. Según el GDF, bajo el esquema de PPS las obras serán menos onerosas “en 421,1 mdp de 2013, que si la obra se realizara mediante adquisición tradicional”.

Y sobre los otros proyectos, el gobierno que a enero de 2013 debía a la Comisión Federal de Electricidad miles de millones de pesos (unos hablan de más de 4 mil, otros de 2 mil 756 millones en adeudo), ese mismo que hace casi un año logró con la CFE un acuerdo de quitas por la mitad (http://www.reporteindigo.com/reporte/df/herencia-oscura), ahora pide a la Asamblea que le apruebe usar participaciones federales hasta por un monto de 30 mil 292 millones de pesos (más IVA) en 23 años para un mecanismo financiero que garantice proyectos que tienen como objetivo producir electricidad.

De esos tres proyectos, el del Bordo Poniente es un viejo conocido de los capitalinos. La clausura ya ha sido licitada y será una sociedad mercantil de nombre Sistemas Eléctricos Metropolitanos, S.A.P.I. de C.V. la que se encargue del relleno. El convenio estipula que si esa empresa produce a partir del biogás energía eléctrica “el proveedor se obliga a prestar al GDF un servicio integral consistente en realizar una serie de acciones y gestiones para que éste pueda satisfacer parte de sus necesidades de consumo de energía eléctrica durante el plazo de vigencia de la concesión”, se lee en el borrador. Citando lo anterior, el GDF solicita 22 mil 900 millones de pesos para comprar esa supuesta energía. Además, para la cogeneración de electricidad para alumbrado eléctrico a partir de biomasa (eucaliptos) y vulcanización se piden 5 mil 637 millones, y para el parque eólico, del que no se dan mayores detalles, mil 755 millones. Más IVA.

Todo muy raro, me dijo ayer un miembro de la ALDF. La forma y el fondo. El GDF asegura que esa electricidad le saldrá más barata (poco más de un tercio de ahorro) y ha trascendido que esa energía sería pagada con lo que ya se gastan las delegaciones en ese rubro. Con una reforma energética habría más empresas que generen luz, ¿por qué el GDF quiere amarrarse desde antes de que se abra ese mercado? Y si hay reforma política del DF, y si las delegaciones ganan autonomía, ¿les vamos a dar la bienvenida con un ´Ah, pero la electricidad ya me la debes´? La administración que eligió como su lema la frase de “Decidiendo Juntos” sin decir agua va quiere 42 mil millones. Todo muy raro.