Opinión

La propuesta Mancera: el salario y la desigualdad

La propuesta de Miguel Ángel Mancera de aumentar el salario mínimo de 67 a 80 pesos diarios ha puesto el dedo en la llaga del principal problema de México: la escalofriante desigualdad en que vivimos.

Desconozco si la solución al problema está en incrementar el salario, o aumentar el crecimiento económico, ambas cosas al mismo tiempo, o una tercera. Los números, sin embargo, nos reflejan una realidad que amerita una impostergable reflexión.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, del Inegi, al cierre del año pasado 46 millones de personas ganaban menos de diez mil pesos al mes.

Es decir, 92 por ciento de la población ocupada gana por debajo de los cinco salarios mínimos al día. Y “por debajo” quiere decir por debajo.
Diez mil pesos es lo que cuesta un buen celular. Sólo puede aspirar a adquirirlo el ocho por ciento de la población.

En los últimos nueve años, la cantidad de personas en esa situación
–con menos de cinco salarios mínimos– creció 21 por ciento.

Lo anterior quiere decir que vivimos una era de poca generación de empleos, y los que se crean son baratos. No sirven para vivir decorosamente, ni para reactivar la economía vía el consumo interno.
Hay que discutir el punto. ¿Sí o no? El tema del ingreso es de seguridad nacional. De viabilidad como país.

Nada hay de populista al plantear el debate a la luz de una desigualdad abismal en que vivimos.

Tampoco se trata de quitar a unos para dar a otros, sino de emparejar el terreno con medidas audaces y emergentes. No podemos esperar a que pase una generación completa hasta que la reforma educativa dé frutos.

Durante el sexenio anterior el poder adquisitivo del salario se redujo en 28 por ciento, y el costo de los alimentos que integran la canasta básica se disparó 42 por ciento.

Y en el primer trimestre de este año el ingreso de los trabajadores cayó 5.76 por ciento en comparación con el primer trimestre del año pasado.
Las cifras de los ingresos, algunas no coincidentes, son abrumadoras acerca de nuestra inaceptable desigualdad.

De acuerdo con el secretario del Trabajo, en el país hay 9.5 millones de trabajadores que ganan menos de dos salarios y medio.

Macario Schettino publicó en estas páginas (5 de junio de 2014) que “en promedio los mexicanos tienen ingresos de cinco mil 200 pesos al mes”.
Y planteó una interrogante que no ha tenido respuesta: “¿por qué mientras el PIB crece 1.6 por ciento al año, lo salarios lo hacen en la mitad?”.

El tema amerita una discusión honesta, no partidizada ni electorera, al tiempo que se necesita apremiar la implementación de la reforma educativa y que ningún barbaján con una pancarta en la mano le cierre el acceso a los niños a una mejor educación.

Estelas

Las autoridades de la delegación Álvaro Obregón ya encontraron el método para acabar con la pobreza: echarle la policía encima a los pobres para que se escondan y nadie los vea. Desde hace un par de semanas hay redadas contra limpia vidrios y vendedores de dulces, a los que detienen y sólo pueden salir si pagan 70 pesos. Un abuso contra los más débiles en la “ciudad de las libertades”.

Twitter: @PabloHiriart