Opinión

La propuesta de Silvano
a AMLO

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AMLO, Silvano Aureoles. (ilustración)

En una generosa carta el gobernador electo de Michoacán, Silvano Aureoles, dirigida a López Obrador, lo invita a que su partido, Morena, entre a un gobierno de coalición en esa entidad.

No se trata de ir juntos en una elección, sino de gobernar algo que ya el PRD y Silvano ganaron: un gobierno estatal.

Sin necesidad de esperar respuesta, era posible asegurar que AMLO iba a contestar de manera negativa, disfrazada de cualquier subterfugio. Iba a decir “no”, como efectivamente lo hizo, porque lo invitaban a construir algo, y AMLO sólo sabe hacer lo contrario: destruir.

La única forma de hacer gobierno con López Obrador es dárselo a él, pues está incapacitado para edificar en conjunto. O se subordinan a él o no hay nada.

Aureoles pudo sentir en carne propia esa realidad, porque lo que busca López Obrador es el poder para él, sin otros objetivos ni contrapesos.

En la muy conceptuosa carta del mandatario electo de Michoacán, se expresan dos objetivos políticos de su gobierno que en teoría deberían entusiasmar al líder de Morena: combatir la desigualdad y la corrupción.

Se lo estaban ofreciendo en bandeja. Silvano ya ganó el gobierno y no se necesitan hacer desgastantes alianzas electorales. La invitación era a trabajar por disminuir la desigualdad y abatir la corrupción. ¿Va o no va AMLO?

Por supuesto que no iba a ir, pues a él le interesa el poder y sólo el poder, para él, y no el tema de la desigualdad social.

Su discurso contra la corrupción es sólo de palabra, pues es lo que la gente quiere oír, pero no se trata de una convicción acendrada del expriista tabasqueño.

De ser real su agenda contra la corrupción habría empezado por casa cuando fue jefe de Gobierno del DF, y no lo hizo.

Desde esa posición de poder solapó todo tipo de negocios sucios que iban desde el cobro de piso a los vendedores ambulantes o la extorsión a contratistas, hasta la protección de su secretario de Finanzas que llegaba a trabajar en carros deportivos inaccesibles para un funcionario público y derrochaba raudales de dólares todos los meses en San Diego.

Por eso iba a decir que no a la invitación de Aureoles, a pesar de ser un ofrecimiento sensato y generoso.

Aureoles no necesita a Morena para gobernar. El partido de AMLO obtuvo apenas 3.81 por ciento de los votos en la elección para gobernador en Michoacán y no ganó ningún distrito.

Lo que hizo el mandatario electo fue poner en acciones lo que se acordó en la reunión del consejo nacional perredista el fin de semana: buscar alianzas con Morena en torno a objetivos comunes.

La respuesta fue la de siempre, a todo: no.

Twitter: @PabloHiriart

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