Opinión

La política monetaria
del euro al extremo

Al mismo tiempo en que la Reserva Federal se encuentra en una fase de desmantelamiento de su política monetaria expansiva, Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, anunció medidas adicionales en su agresiva política monetaria reciente.

El BCE redujo sorpresivamente sus tasas de interés al extremo. La tasa interbancaria a un día bajó de 0.10 por ciento a 0.05 por ciento anual, la tasa de fondeo más baja de la historia. La tasa de depósitos de los bancos comerciales en el Banco Central bajó a -0.2 por ciento respecto al -0.10 por ciento que se fijó a principios de junio pasado. Esta tasa más negativa implica forzar a una mayor expansión del crédito en la zona.

Adicionalmente, Draghi confirmó el próximo arranque de un programa de compra de activos. En este renglón la información es escueta e insuficiente.

En sus estatutos el Banco Central Europeo tiene prohibido comprar valores gubernamentales, inclusive en el mercado secundario. ¡Es como si el Banco de México no pudiera comprar Cetes en el mercado secundario! Banxico no puede comprar valores gubernamentales en el mercado primario, porque no puede financiar directamente al gobierno federal, pero puede realizar operaciones de compra y venta en el mercado secundario para cumplir su función de regulación de la liquidez.

Así que el programa de compra de activos del banco del euro tiene que ir destinado a la compra de cartera de crédito a los bancos (como el QE3 de la Fed). Estimamos que el programa debiera de dimensionarse en un monto de alrededor de 500 mil millones de euros y que el plazo programado de las operaciones sea de tres a cuatro años, iniciando sus compras en el último trimestre de este año.

El ministro de finanzas Shäuble se ha manifestado en contra del programa de activos, afirmando que el problema actual de Europa no es de liquidez en los bancos sino que es estructural en las finanzas públicas. El presidente del Bundesbank, Weidmann, se ha pronunciado en contra de medidas que generan ganancias para los bancos y socializan las pérdidas.

Junto con estas medidas, hay que mencionar que el próximo 18 de septiembre se realizará la primera de dos subastas de inyección de liquidez que en conjunto podrían sumar un billón de euros.

El resultado neto de todo esto, combinado con los vencimientos de operaciones anteriores con los bancos hasta el próximo febrero, es una inyección neta mínima de liquidez de por lo menos 0.9 billones de euros que equivalen a 1.2 billones de dólares. Si el programa de compra de activos fuera por un billón de euros, la inyección neta de liquidez se estimaría en 1.4 billones de euros equivalentes a 1.8 billones de dólares; más que el PIB de México. Una expansión de los medios de pago equivalente a 15 por ciento del PIB de la zona euro. El Banco de Japón está creando dinero por el equivalente a 24 por ciento de la economía japonesa en dos años (12 por ciento anual). La Fed creó en 2013 el 6 por ciento del PIB en un solo año.

Las medidas anunciadas por el BCE desde junio y las recientes han modificado radicalmente las expectativas en los mercados internacionales. Básicamente las previsiones sobre el alza de las tasas de interés en dólares se van posponiendo. Todo esto genera una mayor disposición a tomar riesgos.

¿Que podemos esperar?
-Vemos al euro devaluándose a un rango entre 1.20 a 1.25 dólares por euro.

-Creemos que las tasas de interés en dólares pudieran empezar a aumentar hacia finales de 2015. Antes lo veíamos en el tercer trimestre.

-Los spreads en las tasas entre los bonos europeos y los bonos del resto del mundo van a continuar disminuyendo.

-Vemos que los mercados accionarios van a acentuar su fase alcista, generando una burbuja de mayores proporciones.

-Las materias primas en general deben tender a aumentar por un incremento en la inversión especulativa.

-Los metales preciosos aumentarían en el mediano plazo.

-Los bienes raíces deben tender a aumentar por el bajo costo de dinero y la abundante liquidez.

-Podremos ver reducciones adicionales en las tasas de interés por parte de varios bancos centrales del mundo, lo que implica una guerra de divisas.

-El Banco de México decidió mantener su tasa de referencia en 3.0 por ciento y en su comunicado enfatiza la necesidad de alinear la política monetaria de México con la de Estados Unidos.

Twitter: @ErnestoOFarrill