Opinión

La política exterior de Trump, un chanchullo
de protección

 
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Krugman.

Con tantos eventos nuevos que requieren atención, a los medios pudiera dificultárseles quedarse con la historia en desarrollo Trump–Putin, pero es crucial. Aunque pareciera que las agencias de inteligencia rusas pudieran haber pirateado los correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata para dar un empujón a la campaña presidencial de Donald Trump, realmente no pienso que sea un agente del Kremlin. En cambio, Vladimir Putin está ayudando al Sr. Trump porque sabe que el candidato republicano es alguien cercano a (y probablemente está enredado financieramente con) oligarcas rusos amigos.

Igualmente importante, el presidente ruso sabe que la combinación de Trump de ignorancia y codicia socavaría rápido la alianza occidental: increíblemente, el Sr. Trump esencialmente ha propuesto que convirtamos a la OTAN en un chanchullo de protección donde los países sólo sean defendidos si pagan.

Resulta ser que todo esto está encajando con mi lectura de antes de dormir. Soy un gran admirador de las historias de Adrian Goldsworthy, y tengo una galera de su nueva composición: Pax Romana: War, Peace and Conquest in the Roman World. Excelente diversión, como siempre, y muchísimos detalles.

Corriendo el riesgo de perjudicar las sutilezas del libro, permítanme resumir mi interpretación hasta el momento: Roma no se propuso llevar paz y estabilidad al mundo conocido. En cambio, conquistó por codicia y gloria, y la República Romana mostró muy poco interés en cualquier cosa que no fuera extraer tributos de las potencias derrotadas.

Esto no salió bien, incluso aparte del hecho de que la riqueza y los esclavos llevados a Italia básicamente destruyeron a la República (los sobornos de potentados extranjeros también fueron un problema grave).

También significó que la vida en la cuenca del Mediterráneo se volvió menos segura, en todo caso, porque Roma no aportó los servicios públicos (notablemente vigilancia contra piratas) que las potencias helénicas habían dado antes.

Roma realmente asumió el papel de dar seguridad en todo su dominio únicamente durante los últimos años de la República y después durante el principado. Aunque lo hizo por interés propio, de todas formas fue una cosa muy buena, y eventualmente se convirtió en algo de valor en lo que los romanos creían, y también se convirtió en una estrategia pragmática.

Estados Unidos, esperamos, no es una antigua Roma. Aspiramos a valores universales desde el principio, y la paz estadounidense, pese a no ser ni remotamente perfecta ni a estar libre de todo mal, seguramente ha sido el dominio más benigno de la historia de una gran potencia. De todas formas, hay ciertos paralelos entre cómo hemos manejado gran parte del mundo y lo que los romanos aprendieron a hacer.

Al Sr. Trump no le importa nada de esto; básicamente quiere que Estados Unidos se comporte como Roma en su peor momento, que se convierta en la potencia depredadora de Lúculo y Sila.

Y todos esos republicanos ultrapatriotas lo están alentando.

Twitter: @paulkrugman

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