Opinión

La pobreza en México

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pobreza

La estimación de la pobreza para 2014 dada a conocer el jueves 23 de julio por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), un ejercicio hecho por mandato legal por una institución que obtuvo su plena autonomía durante este sexenio, merece un análisis minucioso.

El propósito de medir es mejorar. El objetivo global de la política de desarrollo social es disminuir de manera significativa la pobreza y evitar que las personas caigan en esa condición. México es un país de vanguardia mundial que ha sabido reconocer en la pobreza un fenómeno altamente complejo en el que inciden muchos factores.

Los programas sociales que dan forma a la política de desarrollo social están orientados a satisfacer derechos sociales específicos y algunos de ellos se orientan a poblaciones determinadas.

Por ello, la lectura de los resultados que ha hecho públicos el Coneval debe conducirnos a entender mejor las razones por las cuales persisten en México altos niveles de pobreza y a determinar si las innovaciones de política pública que se han realizado en estos primeros dos años de la presente administración están bien orientadas y darán resultados.

En el contexto innegable de un aumento neto de la población en pobreza (pasó de 53.3 millones de personas en 2012 a 55.3 en 2014), con un contexto internacional que dificulta el crecimiento del PIB y con importantes reformas estructurales en su fase inicial, disponemos de datos que no hay que pasar por alto:

· La pobreza extrema se redujo de 11.5 a 11.4 millones de personas entre 2012 y 2014. La política social del presidente Enrique Peña Nieto se ha enfocado especialmente en atender al núcleo duro de la pobreza, a los olvidados, la población cuyo ingreso está por debajo de la línea de bienestar mínimo (es decir, que no es suficiente para adquirir una canasta alimentaria) y que cuenta con tres o más carencias sociales. Hay que señalar que el ingreso del decil más bajo aumentó 2.1 por ciento, en contraste con el resto de los deciles.

· El número de carencias promedio de la población en pobreza se redujo entre 2012 y 2014 de 2.4 a 2.3. Las carencias promedio de la pobreza extrema bajaron de 3.7 a 3.6. La pobreza, para nuestra metodología de medición, no es sólo expresión del ingreso que perciben las personas, sino del nivel de bienestar y de capacidades que representan en conjunto seis dimensiones: alimentación, educación, salud, seguridad social, servicios en la vivienda y calidad de espacios en la vivienda. Los resultados del Coneval indican que los programas sociales que se orientan a reducir estas carencias han tenido un impacto positivo –si bien aún moderado en las fechas en que se levantó la información socioeconómica con la que el Coneval realizó su estimación de la pobreza (agosto-noviembre de 2014). La intensidad de la pobreza ha disminuido.

· La población no pobre y no vulnerable aumentó de 19.8 por ciento en 2012 a 20.5 por ciento en 2014.

· Hubo mejoras prácticamente en todas las carencias sociales entre la medición 2012 y la de 2014: rezago educativo (de 19.2 a 18.7 por ciento); acceso a la salud (de 21.5 a 18.2 por ciento); acceso a la seguridad social (de 61.2 a 58.5 por ciento); carencia por calidad y espacios en la vivienda (de 13.6 a 12.3 por ciento). Una carencia se mantuvo sin cambios (21.2 por ciento en ambas mediciones para la carencia de servicios básicos en la vivienda) y otra tuvo un incremento marginal (de 23.3 a 23.4 por ciento para la carencia alimentaria).

· La desigualdad tuvo un ligero descenso. De acuerdo con la ENIGH, en el periodo 2012-2014 el coeficiente de Gini pasó de 0.440 a 0.438 (datos para el ingreso corriente total promedio trimestral).

· Es necesario fortalecer la perspectiva territorial y dar atención especial a ciertas entidades federativas. Chiapas, Guanajuato, Estado de México, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Sinaloa y Veracruz fueron las entidades donde más se incrementó el número de personas en pobreza. Por otra parte, 18 entidades experimentaron mejorías en sus niveles de pobreza (porcentaje de población en pobreza) y en 20 se redujo la pobreza extrema, entre las que destaca Guerrero, estado en el que la pobreza extrema disminuyó de 31.7 por ciento en 2012 a 24.5 por ciento en 2014.

Sin duda, las cifras que ha publicado el Coneval no admiten triunfalismos. Quedan enormes rezagos por atender en públicos específicos, fundamentalmente en los más vulnerables: jóvenes, indígenas y personas con discapacidad.

El sentido de la política de desarrollo social, como lo ha señalado la secretaria Rosario Robles, tiene cuatro pilares esenciales que deben mantenerse y fortalecerse:

Una visión de responsabilidad del Estado en torno a la garantía de los derechos sociales

Prioridad en la atención de la población que se encuentra en pobreza extrema, en particular de las personas que padecen pobreza extrema con carencia de alimentación, población objetivo de la Cruzada Nacional contra el Hambre

Fomentar la productividad para mejorar los ingresos de los estratos sociales más bajos

Operar en territorio a partir de dos factores: coordinación interinstitucional y entre órdenes de gobierno y participación social.
En unas semanas, además, se publicarán los resultados de una encuesta panel sobre la población de la Cruzada Nacional contra el Hambre. Los hallazgos de la encuesta de ingreso-gasto y de los resultados del Coneval, en particular en materia de pobreza extrema, nos hace esperar noticias alentadoras.

El autor es coordinador de asesores de la Secretaria de Desarrollo Social.