Opinión

La Plataforma Nacional de Transparencia, una inversión para el futuro

 
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Ejecutivo trabajando en computadora en una oficina

El 5 de mayo de 2016 concluyó la primera fase de la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT), estableciéndose así un primer sistema nacional que permite ejercer de forma homogénea el derecho de acceso a la información en México.

Si bien la primera etapa de la PNT se enfrentó con imprevistos, uno de los primeros logros de la PNT vino con la instalación del Sistema Infomex en todas las entidades del país. Así, por primera vez en todo México se logró el acceso a la información por medios electrónicos, obligación que debió cumplirse en 2009 según la reforma constitucional de 2007. En ese sentido, es importante resaltar que en un lapso de ocho años sólo se logró la instalación de 24 Sistemas Infomex, en el mismo número de entidades federativas.

Para emprender la compleja interconexión de los más de ocho mil sujetos obligados, se optó por mantener en funcionamiento el Infomex con el objetivo de dar continuidad en el ejercicio de los derechos de acceso a la información y de protección de datos. En esta etapa de interconexión, se observaron diversas insuficiencias en infraestructura y equipamiento electrónico de los órganos garantes, así como de la gran mayoría de los sujetos obligados.

El INAI capacitó a los 32 órganos garantes, a los sujetos obligados del orden federal y estatal, además solicitó a los congresos locales mayores recursos para equipamiento informático de los organismos garantes.

La construcción y el diseño de la Plataforma ha estado bajo escrutinio: desde 2015 fueron sostenidas reuniones con académicos, organizaciones de la sociedad civil y expertos en la materia, los cuales reconocieron áreas de oportunidad en la PNT, entendieron el grado de complejidad exigido por la ley y lo complicado de crear un modelo de intervinculación. Finalmente, su invaluable trabajo contribuyó a perfeccionar su funcionamiento actual y proponer medidas para la integración y adaptación tecnológica.

El costo y los avances han sido motivo de controversia desde su lanzamiento, pese a que toda la información sobre los contratos de licitación, administración y otros son públicos en
www.pntdocumentos.inai.org.mx.

El costo es, en términos reales, similar al costo total de las primeras versiones de Infomex, cuyos contratos sumaron 17.7 millones de pesos (considerando el donativo de 400 mil dólares otorgado por el Banco Mundial). Es importante señalar que el Sistema Infomex sólo contaba con dos módulos: solicitudes de información (elaborar y responder) y gestión de recursos de revisión.

Desde su puesta en marcha a la fecha, a través de la PNT han sido realizadas más de 161 mil solicitudes, lo que da cuenta de su funcionamiento. Por ello, invitamos a los ciudadanos a realizar solicitudes a sus autoridades mediante este medio electrónico a través de la página:
http://www.plataformadetransparencia.org.mx/

En tres semanas, la PNT liberará una siguiente fase: el Sistema de Portales de Obligaciones de Transparencia (Sipot). Para su puesta en funcionamiento, se ha llevado a cabo un programa integral de capacitación, acorde con los altos estándares y distintos formatos para la carga de información, lo cual ha representado un reto institucional y administrativo para los sujetos obligados. Para lograrlo, diversas áreas del INAI, en coordinación con la Comisión Permanente de Tecnologías de la Información del propio Instituto y la Comisión de la PNT del Sistema Nacional de Transparencia han colaborado con alto profesionalismo para el desarrollo de apoyo técnico para la carga de las obligaciones de las obligaciones de transparencia.

Gracias a este trabajo coordinado, hoy en día tenemos una carga de 17.4 millones de registros por parte de las entidades federativas en el Sipot. En tanto, la Federación cuenta con 13.8 millones de registros.

Es decir, a la fecha tenemos un avance de 31.2 millones de registros, a nivel nacional, en el Sipot de la PNT. Aunque es imposible garantizar el cumplimiento de todos los sujetos obligados para esa fecha, instituciones altamente comprometidas como el Banco de México, la Comisión Federal de Electricidad, el Sindicato de Posgraduados, así como el Estado de Jalisco, cuentan con un gran avance en la carga de la información que la ley les obliga. De entre éstos, es destacable el caso de la Universidad Autónoma de Baja California, quien ha cargado todas las obligaciones de transparencia que por ley le corresponden.

Finalmente, me gustaría concluir con una reflexión del doctor Daniel Berliner, especialista internacional en políticas de transparencia y rendición de cuentas e investigador de las universidades de Arizona y de London School of Economics: “No existe un sistema igual ni tan avanzado en el mundo, ni siquiera en Estados Unidos se cuenta con instituciones ni con sistemas tan vanguardistas y tan prometedores como los que se tienen ya en México”. La Plataforma es innegablemente un triunfo para la sociedad mexicana. Una apuesta de esta naturaleza no viene sin tropiezos, demoras y críticas, pero al final del día quedará constituida como un gran legado del INAI a nuestro país y un referente vanguardista para la sociedad de todo el mundo.

El autor es comisionado del INAI.

Twitter: @OscarGuerraFord

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