Opinión

La pelea por el sector más importante del PRI

Quizá haya temas más urgentes en el mapa político nacional, pero no debe pasar desapercibido, para efectos políticos futuros, que en julio se deberá conocer el nombre del próximo dirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC), venida a menos desde hace años pero que tiene en San Lázaro “nada más’’ 80 diputados.

En la carrera por la dirigencia nacional se encuentran Héctor Velasco Monroy, mexiquense, con relación familiar con el presidente Peña y actual director de Diconsa; Guillermina Cacique; Julián Luzanilla, delegado del PRI en Chihuahua y Abraham Montes, líder de los productores de frijol en el país.

Los dos últimos apadrinados por el gobernador de Chihuahua, César Duarte Jaquez.

El actual líder de la CNC -es un decir-, el senador Gerardo Sánchez, tiene como favoritos al senador Humberto Cota, que por cierto ha sido varias veces senador pero por la CNOP y al hidalguense José Antonio Rojo García.

Y por la libre, compite también Nabor Ojeda, viejo cenecista, hecho políticamente en la central y que en 2001 sostuvo y ganó un pleito jurídico en contra de la decisión de reelegirse de Heladio Ramírez López.

El oaxaqueño modificó los estatutos de la CNC para relegirse dos veces; Ojeda impugnó jurídicamente la decisión y ganó el pleito, pero no se hizo de la dirigencia nacional.

Ahora Ojeda regresa por sus fueros con un programa de modernización del campo como plataforma política que, al menos, ofrece una visión en el mediano plazo del campo nacional, cosa que no han hecho ninguno de sus adversarios.

La pregunta es si el gran dedo decisor le perdonó la rebeldía de haberse enfrentado al aparato priista, hace más de una década.

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En Veracruz se está dando un debate muy interesante.

Sucede que por mandato constitucional los estados deben empatar al menos una elección local con la federal, lo que ha motivado diversas interpretaciones y propuestas de los partidos en el Congreso local.

El PAN propone que haya un gobernador de dos años, es decir, que a finales de 2016, cuando se deba elegir al sucesor de Javier Duarte de Ochoa, se elija a un gobernador de dos años y presidentes municipales de un año para que en 2018, junto con la elección del presidente, vote también por el gobernador de seis años y presidentes municipales de tres años.

El PRD, por su parte, propone que no se elija a un gobernador de dos años, sino que sea el Congreso local el que designe a un gobernador por ese periodo.

El senador del PRI, Héctor Yunes Landa, propuso que para cumplir con el mandato constitucional, en 2016 se elija a un gobernador de cinco años, para que en la elección intermedia de 2021 se elija al de seis años.

La propuesta de Yunes Landa incluye también que en 2016 se elija a un Congreso de dos años, para que en 2018 se vote al de tres años; con esto quedaría homologada una elección estatal con la federal y se daría trámite al mandato constitucional del artículo 116.

El asunto no es banal, pues compromete carreras y patrimonios políticos de cientos de veracruzanos.

A ver.

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Mañana sábado se realizará la marcha anual de la comunidad lésbico-gay-transgénero.

Además del tradicional colorido que caracteriza a estas manifestaciones, la del sábado será especial pues tendrá una dedicatoria para el senador del PAN, José María Martínez, presidente de la Comisión de la Familia y Desarrollo Humano del Senado.

Durante la marcha, todas las organizaciones dedicarán un discurso en contra de Martínez, por su peculiar forma de definir a una familia.

Bueno, hasta el delegado de Miguel Hidalgo, Víctor Hugo Romo, invitó al senador a marchar mañana.

¿Será burla?