Opinión

La paz, un logro de nuestro tiempo

Durante muchos años he sido profesor en diversas Universidades de Iberoamérica, entre ellas la UCAB en Caracas Venezuela, cuando Hugo Chávez llegaba al poder. La mitad de mis alumnos eran Chavistas y la otra mitad habían firmado un documento por el que se manifestaban en contra de lo sucedido en las elecciones. Quienes firmaron el documento estaban empezando a tener consecuencias, desde persecuciones políticas, auditorías fiscales, hasta el no pago de bienes o servicios que habían vendido al gobierno.

A los pocos años, el total de mis alumnos eran antichavistas, en el mundo se reconoció la inteligencia del expresidente Chávez y se conocieron los abusos, pero también lo que este hombre estaba haciendo por la parte más pobre de su pueblo. Controvertido, carismático, cantador y con un proyecto con el cuál podía no coincidirse, pero convencido él de lo que estaba haciendo; hay que mencionar también que fueron muchos quienes criticaron sus acciones, y mantuvo dividido a su país en una lucha de clases que hoy más que nunca permanece como un elemento político capaz de mantener en el poder al actual presidente Maduro.

La cantidad de venezolanos que han emigrado es impresionante, son muchos los capitales que se fugaron de lo que juzgaban era una dictadura comunista, que inhibía la inversión y atentaba en contra de la empresa privada, aunque existe una cantidad importante de gente ligada al poder que ahora compran propiedades en Miami, mientras es mucha la gente que hoy no cuenta con lo elemental en materia de abasto en ese país. Maduro ha endurecido de manera terrible las acciones en contra de sus opositores, el discurso oficial y lo sabido en las redes sociales no son congruentes, más allá de si existen intereses extranjeros que quieran desestabilizar o no a Venezuela, lo que es claro es que los abusos en contra de la población que se manifiesta en contra, son la constante.