Opinión

La parca taurina

  
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Día de Muertos

Noviembre en México es un mes mágico, comienza con una de las celebraciones más arraigadas y profundas en nuestra cultura, la festividad del Día de Muertos, que está llena de vida, color y respeto por los que se han adelantado, incluso de alegría. Así es México, un maravilloso país, complejo en muchas coyunturas, como culturales, sociales y sobra decir, las políticas.

En el toreo la muerte estará presente siempre que haya un toro en el ruedo; su poder es inmenso, sus pitones son dos armas letales. El valor de los toreros no está en desafiar estos dos puñales que rozan sus ternos seda y oro, el valor se manifiesta en estar dispuesto a pagar con sangre o incluso con la vida el atrevimiento de crear arte jugando con la muerte.

La fragilidad de la vida ante un toro tiene como lienzo artístico un capote y una muleta, la estética de dos cuerpos fundidos en un momento preciso, efímero. La suavidad del movimiento de las telas en obediencia a los sutiles movimientos de las yemas de los dedos y de las muñecas de los buenos toreros provoca en el toro bravo la maravillosa respuesta de la embestida con nobleza, supeditando en este maravilloso instinto todo su poder hacia la obediencia a los tenues toques del torero con las telas. Cuando esta precisión se rompe y carece de ritmo, el poder se torna en peligro y el arte en la fragilidad de la vida ante la muerte.

Mañana, 2 de noviembre, en muchas ciudades de nuestro país se celebrarán festejos taurinos en conmemoración del Día de Muertos. La tauromaquia es una representación cultural que manifiesta el valor de la vida con la presencia de la muerte.

En Morelia, Michoacán, el estado más famoso por sus celebraciones del culto a la muerte, se llevará a cabo a las 19:30 horas, en su Plaza Monumental, la tradicional Corrida de Muertos, con un cartel muy atractivo: el rejoneador potosino Jorge Hernández Gárate, así como la despedida del maestro Zotoluco de esa plaza, alternando con Arturo Saldívar, y la presentación en nuestro país de un torero español, cuya tauromaquia encajará perfectamente en el gusto de los aficionados, José Garrido, ante toros de la ganadería queretana de Carranco.

En la bella plaza de toros Jorge El Ranchero Aguilar, de Tlaxcala, a las 16:30 horas se inaugurará la feria con otro gran cartel: la alternativa del local Gerardo Rivera, de manos de la figura mexicana Joselito Adame, y de testigo el extraordinario queretano Octavio García El Payo, ante seis toros de una de las mejores ganaderías de México, Montecristo.

Vivamos nuestras tradiciones a tope, como país nos hacen fuertes, nos brindan identidad, cultura, arraigo. No perdamos la esencia de quienes somos. Estemos orgullosos de México, que es una gran nación, con gente buena, con gente trabajadora. Desgraciadamente los tiempos no son fáciles, la corrupción aqueja en el ánimo de la sociedad, el rumbo es incierto y la impunidad es el mayor reto a vencer en un futuro próximo.

El toreo se manifiesta como una de las virtudes de este país, los valores intrínsecos en la cultura de la tauromaquia la mantienen fuerte y hoy más unida que nunca en todos sus sectores. Los invito a llenar las plazas de toros, a disfrutar de este espectáculo, el más verdadero de todos sobre la faz de la Tierra, donde conviven vida y muerte, hombre y bestia, venerándose uno al otro; muchos no lo entienden, a ellos les exigimos respeto, valor que debemos todos y cada uno de los ciudadanos del mundo, llevar por bandera.

Que vivan los muertos, para que vivamos la vida.

Twitter: @rafaelcue

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