Opinión

La Ola Verde


 
 
 
Fernando Castro Trenti finalmente entendió y agachó la cabeza. Muchos sabían de antemano -me incluyo-, que no ganaría la gubernatura de Baja California. Me extraña mucho que Castro Trenti se empeñara, otra vez, en ser gobernador de su estado cuando llevaba décadas fracasando en el intento. Me extraña mucho que, sabiéndolo, Manlio Fabio Beltrones, su padrino político y viejo conocedor de esos procesos, lo impulsara y negociara con el Presidente esa posición.
 
 
Tal vez la debilidad del candidato panista y ganador de la elección, Francisco 'Kiko' Vega, animaron a Castro Trenti, representante del viejo y rancio PRI bajacaliforniano, quien ahora deshoja la margarita de su futuro político. De cualquier modo, el PAN ligará 30 años gobernando Baja California. Por cierto, se acerca a la mitad del tiempo que estuviera el PRI en Los Pinos antes de la llegada de Vicente Fox.
 
 
Tamaulipas es otro estado donde el PAN calculaba ganar todo, pero lo que se llevó fue una sorpresa mayúscula. Calculando que arrasarían, los panistas echaron toda la carne al asador. Fue uno de los pocos estados a donde acudieron a los cierres de campaña Margarita Zavala y su excandidata presidencial Josefina Vázquez Mota. Pensaron que tendrían un escenario similar al de las elecciones federales de 2012, donde acabaron con el PRI.
 
 
En 2012 fue clara la intromisión del gobierno de Felipe Calderón en las elecciones.
 
 
Además, la PGR de Marisela Morales inició, previo a las elecciones, las acusaciones a investigaciones contra los exgobernadores tamaulipecos Tomás Yarrington y Eugenio Hernández. Los sabuesos de Morales consiguieron órdenes de localización, congelaron bienes y arraigaron inocentes, pero aún no han probado nada. Además, el PRI eligió muy malos candidatos.
 
En este 2013, el PAN ganó Matamoros, tierra de Tomás Yarrington, y Nuevo Laredo, por la pésima gestión del priísta Benjamín Galván Torres. Prácticamente todo lo demás se lo llevó el PRI. Los propios partidos de oposición locales reconocieron ya que el gobierno de Egidio Torre Cantú respetó el Pacto por México y el Adéndum, además de que garantizó una jornada transparente, equitativa, con gran participación y en paz.
 
 
Chihuahua es otro estado donde el PAN no ha visto la suya desde hace varios años.
 
 
En aquel verano ardiente de 1986, se gritó a los cuatro vientos un supuesto fraude electoral que dio la gubernatura al priísta Fernando Baeza sobre el símbolo panista Francisco Barrio Terrazas. En 1992, Barrio regresó con nuevos bríos, dispuesto a llevarse, sí o sí, la gubernatura de Chihuahua. Eran tiempos de Carlos Salinas de Gortari, quien ya había reconocido el triunfo del PAN en Baja California. Jesús Macías Delgado, expresidente municipal de Ciudad Juárez, fue un candidato bofo del PRI. Francisco Barrio lo apabulló. 
 
 
Pero el gusto le duró sólo seis años al PAN chihuahuense. En 1998, surgió Patricio Martínez García, empresario y expresidente municipal de Chihuahua, norteño atrabancado y 'echado pa´delante', hoy senador de la República, que arrebató la gubernatura al PAN. Esa derrota desfondó al PAN, que no ha visto la suya desde entonces. Ahora, en una impecable operación, el PRI volvió a llevarse todo en Chihuahua. Incluso, la emblemática Ciudad Juárez, Chihuahua capital y casi todo el Congreso.
 
 
Ya dije antes en esta columna que el gran perdedor de la elección de este año fue el PRD. ¿Por qué? Porque los triunfos que obtuvo fueron gracias a las alianzas con el PAN. El PRD fue incapaz de ganar algo importante por sí mismo. De hecho, fue incapaz de mantener la presidencia municipal de Benito Juárez (Cancún), en Quintana Roo, que se pintó de rojo. El PRI se llevó las 10 presidencias municipales y todos los distritos.
 
La ONU observa a México
 
Casi simultáneamente al 'Mexico Conference' que organizaron en Nueva York El Financiero y Bloomberg, la semana pasada, en la sede de la ONU se hablaba también de México.
 
 
Rosario Robles, secretaria de Desarrollo Social, fue invitada en el VI Foro Ministerial “Más allá de la Pobreza, los nuevos retos de las políticas de cohesión social”. Los ministros participantes escucharon atentos y tomaron nota de lo que está haciendo Rosario Robles al frente de la política social del gobierno de Enrique Peña Nieto.
 
 
Preguntaron insistentes detalles de la “nueva política social con visión de derechos y ciudadanía” de la que habló Robles. Especial interés provocó el reconocimiento de que en México no se han resuelto los desafíos de la pobreza, cuando ya se avisoran nuevos escenarios de demandas ciudadanas y conflictos por la segmentación de la sociedad.
Hasta el miércoles.