Opinión

La oficina rebasada

   
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Patricia

Tras el asesinato del periodista Javier Valdez, quedó expuesta la inoperancia de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), una fiscalía que depende de la Procuraduría General de la República.

En redes sociales, uno de los comentarios más comunes era: ¿por qué le dábamos más importancia a la muerte de un periodista que a la muerte de otro mexicano? La respuesta ha quedado resuelta en diferentes foros. La labor del periodista es la de dar voz a cientos, denunciar injusticias, perseguir el abuso. Al callar a un reportero se atenta contra el derecho de tener una sociedad informada; sin una sociedad con libertad de expresión, se anula la democracia.

Pero qué sucede con el ciudadano de a pie, ¿a qué instancia debe recurrir cuando son violentados sus derechos humanos? En la Secretaría de Gobernación existe la Unidad para la Defensa de los Derechos Humanos y es coordinada por la licenciada en Ciencias Políticas, Patricia Colchero Aragonés.

Con la intención de tener una radiografía y de conocer el alcance de esta oficina, invité a Colchero Aragonés al programa La Nota Dura de EL FINANCIERO Televisión, le hice tres preguntas específicas: ¿cuánta gente trabaja en esta unidad? ¿Cuántas denuncias reciben al día, al mes, al año? Y, ¿cuánto presupuesto reciben? Ninguna de las preguntas tuvo respuesta. A continuación, mi conversación con la responsable de la Unidad para la Defensa de los Derechos Humanos.

Javier Risco (JR): ¿Cuánta gente trabaja en esta unidad?

Patricia Colchero (PC):
Esta unidad es… tiene como una de sus, digamos, áreas principales es el mecanismo de protección a periodistas y defensores de los derechos humanos. Entre la unidad que es la otra parte, digamos, que lleva a cabo toda la parte de coordinación de derechos humanos a nivel federal, es la instancia, es el eje coordinador de todas las acciones que hace el gobierno federal a nivel de derechos humanos. Entonces la otra parte es la mitad de la unidad (sic).

JR: ¿Pero es una unidad pequeña?

PC: Es una unidad pequeña.

JR: ¿Cuánta gente se acerca a esta unidad? Porque son los encargados de ver informes de tortura, desaparición forzada, ejecuciones, decisiones arbitrarias, agresión a periodistas, etcétera. ¿Cuántas denuncias llegan con ustedes?

PC: Pues muchas, porque vienen de todos los estados de la República, porque vienen temas distintos. Es muy amplio el tema. Nuestro papel es más de coordinación que de entrar a la solución de los problemas.

JR: ¿En presupuesto cómo les va?

PC: En el tema del mecanismo, tenemos un presupuesto ordinario, que es el de las plazas, el corriente y el tema del fideicomiso, que es un recurso que se utiliza para la implementación de las medidas de protección. Habíamos tenido recursos, no había habido ningún problema con esto, pero este año NO se asignan recursos al fideicomiso y pues necesitamos una asignación presupuestal para eso.

JR: ¿Están rebasados?

PC: Sí, hay demasiados casos.

Como era de esperarse en el caso de la defensa de derechos humanos, el gobierno se ha quedado corto: sin presupuesto, una unidad pequeña… en fin, la oficina rebasada.

Twitter: @jrisco

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