Opinión

La misión de Basave

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Agustín Basave. (ilustración)

El casi seguro próximo presidente del PRD, Agustín Basave, ha comenzado muy bien sus primeros días como miembro de ese partido. Dice que sus críticos son “alfiles del gobierno”, que “entre esa gente su mala fe es de oficio”, y que “se actúa por fuera y por dentro para descarrilar” su llegada a dirigir el sol azteca.

Con ese lenguaje ya hasta parece del PRD… de la vieja camada: la intolerante, autoritaria y movida por los rencores personales de sus líderes.

Después de leer su colaboración en El Universal, se confirma que va a la dirigencia perredista para convertirlo en un partido satélite. Como en su momento lo fueron el PARM y el Ferrocarril del PRI.

Ahora el PRD será satélite de alguien. ¿De quién? Eso no importa mucho. Está por definirse cuál acepta sus servicios: uno de derecha o uno de izquierda.

Seguramente, como dice Basave, en el gobierno y su partido no quieren alianzas PAN-PRD o PRD-Morena, porque podrían ser exitosas electoralmente. Sin embargo lo anterior no obsta para hacer algunas preguntas al que será presidente del PRD por acuerdo entre las tribus.

¿Qué tan valiosa fue la alianza de facto con el PAN para ganar Guerrero?

¿De veras valió la pena llevar a la gubernatura de ese estado a Ángel Heladio Aguirre Rivero?

Ahí no se pueden decir timados por el PAN, porque ese partido simplemente apoyó al perredista Aguirre Rivero. Y éste a su vez respaldó a Lázaro Mazón (lo tenía en el gabinete) y a José Luis Abarca para ser alcalde de Iguala.

En Sinaloa, ¿valió la pena haber llevado a la gubernatura mediante alianza al priista enojado Mario López Valdez (Malova)? Ahí no cambió la forma de gobernar y los resultados en economía y violencia son peores que los que había.

En Oaxaca, ¿por qué dejaron solo a Gabino Cué cuando tenía encima la presión caciquil de la CNTE? Nunca lo apoyaron ni le pidieron al PAN que saliera en su respaldo. Ambos se lavaron las manos.

Dice Basave que “en el PRD no debemos aliarnos con nadie si no pactamos antes un programa de gobierno que incluya nuestra agenda”.
Muy bien. Los aliados naturales son aquellos que tienen proyectos coincidentes y eso se expresa en la votación de leyes en el Congreso.
Pregunta: ¿piensan lo mismo el PRD y el PAN sobre la reforma fiscal, en buena medida hecha por los perredistas (y la votaron con el PRI, contra el PAN)?

¿Piensan lo mismo PRD y PAN sobre la reforma en telecomunicaciones? PRD votó en contra de esa reforma que ha bajado los precios de las tarifas y ampliará la oferta de televisión abierta.

Ahora bien, en temas de legislaturas locales, ¿está el PRD en contra de la penalización del aborto? ¿Está en favor de los matrimonios (y adopción de niños) entre personas del mismo sexo? ¿Está en favor o en contra de la despenalización de las drogas?

Ahí están los temas de hoy. Bueno, falta uno importante: la corrupción. ¿Qué hacer con el atraco de la Línea 12 del Metro, que implica 45 mil millones de pesos entre construcción de vías, estaciones y adquisición de trenes?

Si fuera por coincidencias programáticas, el PRD no iría con el PAN ni con Morena. Pero va a ir con uno de los dos porque su nueva vocación es ser satélite, de quien sea, pero satélite de alguien. A eso va Basave: a colocarlo.

Twitter: @PabloHiriart

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